jueves, 21 de julio de 2016

Baphomet ¿ Luz u Oscuridad ?

Baphomet ¿ Luz u Oscuridad ?

    Existe un dios de la Luz, denominado Baphomet, Lucifer, Iblis, Prometeo…, que aparece a lo largo de los tiempos entre los templarios, los rosacruces, los illuminati, la masonería, resultando el verdadero conductor de la iniciación

Los templarios medievales y actuales tuvieron y tienen como dios de la Luz a Baphomet, la “cabeza parlante”. El mismo dios de la Luz en varias expresiones (Baphomet, Lucifer…) ha sido importante para los Illuminati de todos los tiempos. Dan Brown, en Ángeles y Demonios (Umbriel, 2004), así lo explica, aunque envuelto en sus fantasías. Los rosacruces y sus ramas Golden Dawn y Thelema tienen muy en cuenta a Baphomet. Finalmente, la masonería moderna igualmente incorporó e incorpora en sus rituales y enseñanzas, aunque cada vez menos, al dios de la Luz en sus expresiones de Iblis, Baphomet, Lucifer… Recordemos que el general Albert Pike, en uno de los grandes tratados masónicos, Morals and Dogma of the Ancient and Accepted Scottish Rite of Freemasonry, escribía: “LUCIFER, ¡El Portador de la Luz! ¡Extraño y misterioso nombre, dado al Espíritu de las Tinieblas! ¡Lucifer, el Hijo de la mañana! ¿Él es quien lleva la Luz, y con sus resplandores intolerables ciega a las Almas débiles, sensuales o egoístas? ¡No lo dudéis, porque las Tradiciones están llenas de Revelaciones e Inspiraciones divinas, y la Inspiración no es de una Edad, ni de un credo. Platón y Filón también estaban inspirados”.

En resumen, se puede decir que existe un dios de la Luz, denominado Baphomet, Lucifer, Iblis, Prometeo…, que aparece entre los templarios, los Illuminati, los rosacruces, la masonería…, portando la Luz y la iniciación.

El Sistema de iniciación denominado Rojismo y sus órdenes (Orden Illuminati y Societas OTO) centran la iniciación en el dios de la Luz Baphomet, como se ha visto en la presente obra. Por tanto, nada mejor que conocerlo un poco mejor.

La figura de Baphomet ha estado sujeta en repetidas ocasiones ha interpretaciones poco rigurosas. El fallecido Montague Summers, presunto experto en demonología y brujería, derivaba la palabra del término griego Baph Metis, bautismo de Luz. La ocultista Madeline Montalbán, fundadora de la Orden de la Estrella de la Mañana, defendía la hipótesis de que el nombre se derivaba de la exótica palabra Bfmaat, que significaba “el Abridor de la Puerta”. Y el ocultista francés Eliphas Lévi aseguraba en sus obras que el secreto de tan misterioso nombre se descubría al invertir sus letras. No seré yo quien entre en la polémica. Para mí, la apreciación más correcta es que Baphomet significa bautismo de Luz y Sabiduría.

En cualquier caso, siguiendo el excelente dibujo que realizó Eliphas Lévi, encontramos los símbolos que demuestran que Baphomet es, sin duda, el dios de la Luz y la iniciación.

Lévi dibujó a Baphomet con cabeza de cabra, rasgos andróginos y símbolos iniciáticos, sentado sobre un cubo. Entre los cuernos de la entidad dibujó un pentragrama y una antorcha. En su cuerpo añadió unos pechos femeninos y un falo con forma de vara de Hermes, un brazo masculino y otro femenino y una mano hacia arriba y otra mano hacia abajo, señalando una luna creciente y otra menguante. Cada brazo tenía una palabra en latín: solve y coagula.

Repasemos los símbolos citados desde la simbología. La piedra bruta simboliza al masón en estado bruto, el Aprendiz. El cubo de seis caras (cuadrados) simboliza al masón en estado elevado, el Compañero. El cuadrado, que se relaciona con el cubo, es el símbolo del mundo y de la naturaleza. En él encontramos el nombre de dios en hebreo, YHVH, los cuatro elementos, las cuatro estaciones. Tenemos, pues, a un Baphomet sentado sobre el mundo, el dios de la Creación.

La antorcha simboliza la Luz divina y es llevada por aquél que porta la Luz a la humanidad. Baphomet es, por tanto, según la simbología, el dios que porta la Luz. ¿No concuerda esta explicación con la condición de dios de la iniciación de Baphomet?

El pentagrama o estrella de cinco puntas ha sido utilizado desde los albores de la humanidad. Los pitagóricos lo denominaban Pentalfa y algunos iniciados lo vinculan a Sirio, el primer dios que, tal vez, conoció la humanidad. Kenneth Grant, jefe de la OTO inglesa y último discípulo de Aleister Crowley, apuntaba que “para los egipcios Sirio fue expresado por el jeroglífico de los dientes y la serpiente, siendo ella la madre primordial que parió a los siete planetas conocidos como los determinadores del tiempo”. Se podría añadir que Sirio está representada también por el perro y es la “estrella de la mañana”, la estrella que da origen a la Creación… Baphomet, por todo ello, se presenta con un símbolo ligado al primer dios, a la Luz Primordial.

El estado derecho del pentagrama simboliza el triunfo del espíritu sobre la materia; el estado inverso, por contra, simboliza lo contrario. El pentagrama de Baphomet aparece en su estado derecho, porque su figura es divina e iniciática, no material como es el caso de Satanás. De hecho, las sectas satánicas actuales utilizan el pentagrama en inversión.

El resto de simbología de Baphomet, sin embargo, debe observarse desde el hermetismo y sus siete principios herméticos. Los símbolos de Baphomet se muestran ligados a los siete principios herméticos. Eso prueba una vez más que éste es el dios de la Luz y la iniciación.

    El hermetismo invita a descubrir todos los misterios del Universo y Baphomet posee su ciencia desvelada en símbolos.

Veamos la relación entre los siete principios herméticos y Baphomet.

1. PRINCIPIO DE MENTALISMO.

Las palabras solve y coagula de Baphomet, en alusión a la facilidad para disolver y crear, simbolizan el “todo es mente, el Universo es mental”.

2. PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA.

Una mano hacia arriba y otra mano hacia abajo de Baphomet simbolizan el “como es arriba, es abajo”.

3. PRINCIPIO DE VIBRACIÓN.

Las citadas manos y la vara de Hermes en vibración simbolizan el “nada está inmóvil, todo vibra”.

4. PRINCIPIO DE POLARIDAD.

Las dos direcciones de las manos, la luna negra y la luna blanca, los pechos femeninos y el falo masculino de Baphomet, simbolizan el “todo es doble”.

5. PRINCIPIO DE RITMO.

Las fases lunares representadas por las dos lunas simbolizan el “todo fluye y refluye, avanza y retrocede, sube y baja”.

6. PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO.

Las palabras solve y coagula de Baphomet simbolizan el “toda causa provoca un efecto y todo efecto parte de una causa”.

7. PRINCIPIO DE GENERACIÓN.

Los pechos femeninos y el falo masculino, los dos tipos de brazo de Baphomet, simbolizan el “todo es masculino y femenino”.

Cuando el iniciado culmina la iniciación en el Rojismo, mediante el tantra y la cábala, se transforma en el andrógino divino, en el andrógino alquímico, en el propio dios, descubriendo que puede transformar su realidad y toda la realidad que lo envuelve. Es entonces cuando ha superado todas las fases de la alquimia y la última fase Obra al Rojo. Se puede decir que es entonces cuando, gracias a Baphomet y a una ruta iniciática unida a él, ha descubierto su poder real. Y es que sin Baphomet la iniciación no puede ser completada, porque falta conocimiento, Luz y una ruta iniciática que exalta al hombre a su condición de dios, al HOMO EST DEUS.

    La Filosofía Rojista, la psicología científica, etc., realizarán el resto en el Sistema…

Por todos estos motivos, los iniciados de alto grado que hemos experimentado esa fase alquímica, la Obra al Rojo, tenemos el deber de exaltar la figura del dios de la Luz, en el proceso iniciático, abandonando cualquier duda al respecto.

Como conclusión, cabe decir que, en el psicoanálisis, la figura del dios de la Luz tiene su importancia para Freud. De manera no sistemática, a lo largo de su obra y su correspondencia, Freud elaboró un psicoanálisis aplicado al dios de la Luz, que él denominó Satán, ya que como hebreo así lo conocía en su tradición. Primero, decubrió que éste era una representación del inconsciente. Después, lo asoció al padre malo. Acepto lo primero, porque es cierto que existe una relación entre el inconsciente y el dios de la Luz Baphomet. Con el tantra y la cábala, el iniciado penetra su inconsciente y descubre a Baphomet en su interior. Pero discrepo de lo segundo. El padre malo no es Satán, sino el dios esclavista; para mí el dios de la Luz sería el abuelo, con quien pacta el hijo que lucha contra su padre (dios esclavista), en pleno proceso de rebelión.

miércoles, 20 de julio de 2016

Tolerancia

Declaración de principios sobre la tolerancia
Proclamada y firmada el 16 de noviembre de 1995

    Los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura congregados en París con motivo de la 28ª reunión de la Conferencia General, del 25 de octubre al 16 de noviembre de 1995,

    Preámbulo

Teniendo presente que la Carta de las Naciones Unidas declara “Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, … a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, … y con tales finalidades a practicar la tolerancia y a convivir en paz como buenos vecinos”.

Recordando que en el Preámbulo de la Constitución de la UNESCO, aprobada el 16 de noviembre de 1945, se afirma que la “paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad”,

Recordando asimismo que en la Declaración Universal de Derechos Humanos se afirma que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión” (Artículo 18), “de opinión y de expresión” (Artículo 19) y que la educación “favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos” (Artículo 26),

Tomando nota de los siguientes instrumentos internacionales pertinentes:

* el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
* el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales,
* la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, * la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio,
* la Convención sobre los Derechos del Niño,
* la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, su Protocolo de 1967 y sus instrumentos regionales,
* la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer,
* la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes,
* la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y de discriminación fundadas en la religión o en las creencias,
* la Declaración sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales o étnicas, religiosas y lingüísticas,
* la Declaración sobre las medidas para eliminar el terrorismo internacional,
* la Declaración y Programa de Acción de Viena de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos,
* la Declaración de Copenhague sobre el Desarrollo Social y el Programa de Acción de la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social,
* la Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales (de la UNESCO),
* la Convención y la Recomendación relativas a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza (de la UNESCO),

Teniendo presentes los objetivos del Tercer Decenio de la Lucha contra el Racismo y la Discriminación Racial, el Decenio de las Naciones Unidas para la Educación en la Esfera de los Derechos Humanos y el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo,Teniendo en cuenta las recomendaciones de las conferencias regionales organizadas en el marco del Año de las Naciones Unidas para la Tolerancia de conformidad con la Resolución 27 C/5.14 de la Conferencia General de la UNESCO, así como las conclusiones y recomendaciones de otras conferencias y reuniones organizadas por los Estados Miembros en el marco del programa del Año de las Naciones Unidas para la Tolerancia,

Alarmada por la intensificación actual de los actos de intolerancia, violencia, terrorismo, xenofobia, nacionalismo agresivo, racismo, antisemitismo, exclusión, marginación y discriminación perpetrados contra minorías nacionales, étnicas, religiosas y lingüísticas, refugiados, trabajadores migrantes, inmigrantes y grupos vulnerables de la sociedad, así como por los actos de violencia e intimidación contra personas que ejercen su derecho de libre opinión y expresión – todos los cuales constituyen amenazas para la consolidación de la paz y de la democracia en el plano nacional e internacional y obstáculos para el desarrollo,

Poniendo de relieve que corresponde a los Estados Miembros desarrollar y fomentar el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinciones por raza, género, lengua, origen nacional, religión o discapacidad, así como en el combate contra la intolerancia,

adoptan y proclaman solemnemente la siguiente Declaración de Principios sobre la Tolerancia

Resueltos a adoptar todas las medidas positivas necesarias para fomentar la tolerancia en nuestras sociedades, por ser ésta no sólo un preciado principio, sino además una necesidad para la paz y el progreso económico y social de todos los pueblos,

Declaramos lo que sigue:

    Artículo 1 Significado de la tolerancia

1.1 La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. La fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica. La tolerancia, la virtud que hace posible la paz, contribuye a sustituir la cultura de guerra por la cultura de paz.

1.2 Tolerancia no es lo mismo que concesión, condescendencia o indulgencia. Ante todo, la tolerancia es una actitud activa de reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los demás. En ningún caso puede utilizarse para justificar el quebrantamiento de estos valores fundamentales. La tolerancia han de practicarla los individuos, los grupos y los Estados.

1.3 La tolerancia es la responsabilidad que sustenta los derechos humanos, el pluralismo (comprendido el pluralismo cultural), la democracia y el Estado de derecho. Supone el rechazo del dogmatismo y del absolutismo y afirma las normas establecidas por los instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos.

1.4 Conforme al respeto de los derechos humanos, practicar la tolerancia no significa tolerar la injusticia social ni renunciar a las convicciones personales o atemperarlas. Significa que toda persona es libre de adherirse a sus propias convicciones y acepta que los demás se adhieran a las suyas. Significa aceptar el hecho de que los seres humanos, naturalmente caracterizados por la diversidad de su aspecto, su situación, su forma de expresarse, su comportamiento y sus valores, tienen derecho a vivir en paz y a ser como son. También significa que uno no ha de imponer sus opiniones a los demás.

    Artículo 2 La función del Estado

2.1 En el ámbito estatal, la tolerancia exige justicia e imparcialidad en la legislación, en la aplicación de la ley y en el ejercicio de los poderes judicial y administrativo. Exige también que toda persona pueda disfrutar de oportunidades económicas y sociales sin ninguna discriminación. La exclusión y la marginación pueden conducir a la frustración, la hostilidad y el fanatismo.

2.2 A fin de instaurar una sociedad más tolerante, los Estados han de ratificar las convenciones internacionales existentes en materia de derechos humanos y, cuando sea necesario, elaborar una nueva legislación, que garantice la igualdad de trato y oportunidades a todos los grupos e individuos de la sociedad.

2.3 Para que reine la armonía internacional, es esencial que los individuos, las comunidades y las naciones acepten y respeten el carácter multicultural de la familia humana. Sin tolerancia no puede haber paz, y sin paz no puede haber desarrollo ni democracia.

2.4 La intolerancia puede revestir la forma de la marginación de grupos vulnerables y de su exclusión de la participación social y política, así como de la violencia y la discriminación contra ellos. Como confirma el Artículo 1.2 de la Declaración sobre la Raza y los Prejuicios Raciales, “todos los individuos y los grupos tienen derecho a ser diferentes”.

    Artículo 3 Dimensiones sociales

3.1 En el mundo moderno, la tolerancia es más esencial que nunca. Nuestra época se caracteriza por la mundialización de la economía y una aceleración de la movilidad, la comunicación, la integración y la interdependencia; la gran amplitud de las migraciones y del desplazamiento de poblaciones; la urbanización y la transformación de los modelos sociales. El mundo se caracteriza por su diversidad, la intensificación de la intolerancia y de los conflictos, lo que representa una amenaza potencial para todas las regiones. Esta amenaza es universal y no se circunscribe a un país en particular.

3.2 La tolerancia es necesaria entre los individuos, así como dentro de la familia y de la comunidad. El fomento de la tolerancia y la inculcación de actitudes de apertura, escucha recíproca y solidaridad han de tener lugar en las escuelas y las universidades, mediante la educación extraescolar y en el hogar y en el lugar de trabajo. Los medios de comunicación pueden desempeñar una función constructiva, facilitando un diálogo y un debate libres y abiertos, difundiendo los valores de la tolerancia y poniendo de relieve el peligro que representa la indiferencia al ascenso de grupos e ideologías intolerantes.

3.3 Como se afirma en la Declaración de la UNESCO sobre la Raza y los Prejuicios Raciales, es preciso adoptar medidas, donde hagan falta, para garantizar la igualdad en dignidad y derechos de los individuos y grupos humanos. A este respecto se debe prestar especial atención a los grupos vulnerables socialmente desfavorecidos para protegerlos con las leyes y medidas sociales en vigor, especialmente en materia de vivienda, de empleo y de salud; respetar la autenticidad de su cultura y sus valores y facilitar su promoción e integración social y profesional, en particular mediante la educación.

3.4 A fin de coordinar la respuesta de la comunidad internacional a este reto universal, se deben realizar y crear, respectivamente, estudios y redes científicos apropiados, que comprendan el análisis, mediante las ciencias sociales, de las causas fundamentales y de las medidas preventivas eficaces, así como la investigación y la observación destinadas a prestar apoyo a los Estados Miembros en materia de formulación de políticas y acción normativa.

    Artículo 4 Educación

4.1 La educación es el medio más eficaz de prevenir la intolerancia. La primera etapa de la educación para la tolerancia consiste en enseñar a las personas los derechos y libertades que comparten, para que puedan ser respetados y en fomentar además la voluntad de proteger los de los demás.

4.2 La educación para la tolerancia ha de considerarse un imperativo urgente; por eso es necesario fomentar métodos sistemáticos y racionales de enseñanza de la tolerancia que aborden los motivos culturales, sociales, económicos, políticos y religiosos de la intolerancia, es decir, las raíces principales de la violencia y la exclusión. Las políticas y los programas educativos deben contribuir al desarrollo del entendimiento, la solidaridad y la tolerancia entre los individuos, y entre los grupos étnicos, sociales, culturales, religiosos y lingüísticos, así como entre las naciones.

4.3 La educación para la tolerancia ha de tener por objetivo contrarrestar las influencias que conducen al temor y la exclusión de los demás, y ha de ayudar a los jóvenes a desarrollar sus capacidades de juicio independiente, pensamiento crítico y razonamiento ético.

4.4 Nos comprometemos a apoyar y ejecutar programas de investigación sobre ciencias sociales y de educación para la tolerancia, los derechos humanos y la no violencia. Para ello hará falta conceder una atención especial al mejoramiento de la formación del personal docente, los planes de estudio, el contenido de los manuales y de los cursos y de otros materiales pedagógicos, como las nuevas tecnologías de la educación, a fin de formar ciudadanos atentos a los demás y responsables, abiertos a otras culturas, capaces de apreciar el valor de la libertad, respetuosos de la dignidad y las diferencias de los seres humanos y capaces de evitar los conflictos o de resolverlos por medios no violentos.

    Artículo 5 Compromiso para la acción

Nos comprometemos a fomentar la tolerancia y la no violencia mediante programas e instituciones en los ámbitos de la educación, la ciencia, la cultura y la comunicación.

    Artículo 6 Día Internacional para la Tolerancia

A fin de hacer un llamamiento a la opinión pública, poner de relieve los peligros de la intolerancia y reafirmar nuestro apoyo y acción en pro del fomento de la tolerancia y de la educación en favor de ésta, proclamamos solemnemente Día Internacional para la Tolerancia el día 16 de noviembre de cada año.

Sin líderes

En los últimos tiempos, hemos visto proliferar por el todo el planeta numerosas muestras de lo que ocurre cuando los gobiernos nacionales, las organizaciones regionales e internacionales carecen de líderes aptos para ejercer su función.

Al efecto, diferentes continentes han sentido la cruel mordida del terrorismo; demagogos ineptos han resultado elegidos para gobernar en ciertos países de nuestro continente; se producen crisis económicas planetarias que ya se han vuelto cíclicas; y hasta en el país más poderoso del mundo, la actual contienda electoral ha evidenciado la ausencia de un liderazgo efectivo.
Si esto es una realidad absolutamente evidente en el ámbito político-económico de nuestra época, ¿Qué queda para una Institución que durante cerca de tres siglos ha marcado pautas en el comportamiento social y político seguido por la sociedad occidental? Obviamente, me estoy refiriendo a la Masonería.
El origen, desarrollo y estabilidad de las instituciones, se miden por la calidad de los dirigentes que la representan, gobiernan y la guían. Cuando una Organización de la significación político-social de la Francmasonería entra en crisis, ello indica que hay una causa oculta detrás de dicho hecho, esa causa es la falta de liderazgo.
La Masonería de origen cubana radicada en el exilio, por décadas ha sentido el embate de diversos factores de índole eminentemente masónicos; entre ellos podemos identificar:
  1. Los conceptos de Regularidad y Reconocimiento.
  2. El cambio en los valores ético-morales y en las concepciones políticas de los nuevos inmigrantes cubanos.
  3. Limitar el crecimiento de las instituciones masónicas del exilio, a los nuevos a inmigrantes cubanos
Veamos:
Concepto de Regularidad y Reconocimiento. Considero que este es el menos importante de las incidencias antes mencionadas. ¿Por qué?
  1. Porque las organizaciones masónicas de origen cubano (hoy en transición a convertirse en hispanas) no son las únicas que se encuentran sometidas a dicha práctica. Lo mismo ocurre a la Masonería femenina y a la Mixta que radica en el Condado Miami Dade, Estado de la Florida.
  2. Porque existen diversos conceptos de Regularidad en la Masonería internacional.
  3. Porque la Masonería dependiente de la línea ideológico-doctrinal de la Gran Logia Unida de Inglaterra, ha denotado un decrecimiento evidente en el mundo actual, incluyendo al propio Reino Unido y a los EEUU.
Este punto puede obviarse sacando a nuestras instituciones del auto-aislamiento en que nos hemos impuesto por casi seis décadas, procurando adherirse a instituciones masónicas internacionales que respeten nuestros conceptos jurídico-doctrinales y nuestras tradiciones conceptuales masónicas. Esta acción ampliaría nuestra esfera de influencia, posibilitando llevar nuestro mensaje a foros masónicos internacionales.
En cambio, una mayor relevancia tienen los aspectos 2 y 3; o sea, el cambio en los valores ético-morales y en las concepciones políticas de los nuevos inmigrantes cubanos y limitar el crecimiento de las instituciones masónicas del exilio, a los nuevos a inmigrantes cubanos. Precisamente, es en estos elementos en los cuales radica la causa del escaso crecimiento que denotan las instituciones masónicas radicadas en el exilio.
¿Cómo enfrentar aspectos de tanta trascendencia para existencia y persistencia de la Institución “Orgánica de la Moralidad”?

lunes, 11 de julio de 2016

lo que todo masón y no masón debe saber

Advertencia masónica: lo que todo masón y no masón debe saber

 En nuestra fraternidad hay mitos y mitómanos, como menciona el Hno. Víctor Guerra, de España, pero también han habido (y hay aún) hermanos con muy buena voluntad pero muy mal informados, como refiere el Hno. John Hamill, de Inglaterra.
Frente a ello, considero que la masonería, en la actualidad, necesita una advertencia. Esta advertencia debería estar dirigida a todo masón, en especial a los recién iniciados, y a quienes sin ser masones desean estudiarla, y orientada en tres aspectos fundamentales para todo miembro de nuestra fraternidad, es decir, en lo simbólico, en lo histórico y en lo bibliográfico.

Advertencia simbólica

El valor simbólico y alegórico de los elementos masónicos no se pierde en el origen de los tiempos. Su estructuración, por así decirlo, definitiva, no tiene más que unos poco cientos de años.
La masonería se define así misma como “un sistema peculiar de moralidad, velado por alegorías e ilustrado por símbolos”. Ahora bien, el término moralidad en dicho concepto, contrario a lo que muchos masones hispanohablantes creen, no hace referencia directamente a normas de comportamiento, sino más bien a una forma teatral secular de finales de la edad media en la cual los personajes representan conceptos abstractos, como por ejemplo vicios o virtudes, lo cual es claro para un masón anglófono.
Con ello, podemos decir, de forma más clara, que la masonería es una forma teatralizada de enseñanzas morales donde las sensaciones, pasiones, sentimientos, vicios y virtudes interactúan con el hombre e, incluso en algunos casos, dialogan como si se trataran de seres vivos, con el objetivo de comprender y conocer la naturaleza humana y, principalmente, de que uno mismo se conozca. En la moralidad masónica, estos conceptos abstractos participan en la ceremonia llevando nombres, por ejemplo, de primer vigilante, segundo diácono, Hiram Abif, etc.
En su desarrollo, la masonería trabaja con elementos muy variados, tomados, principalmente, de los albañiles ingleses de la edad media, del cristianismo, así como también de diversas menciones bíblicas. Con el tiempo empezó a tomar prestado elementos caballerescos, judíos, musulmanes y cívicos. En todos los aspectos, solo con atribuciones simbólicas y alegóricas. Si bien muchos masones y no masones han dado orígenes remotos, ocultistas y mágicas a los mismos, incluso con un supuesto secreto para unos pocos elegidos, sin contar una mezcla algo extraña con viajes astrales, cábala, angeolología y/o, aunque sea sorprendente, ovnis, esto se ha debido a un entendimiento demasiado superficial de nuestra fraternidad, dejando de lado lo más importante: ser una mejor persona cada día adaptando los símbolos masónicos a nuestras vidas.

Advertencia histórica

En la actualidad no se conoce con certeza el origen de la masonería.
Con el surgimiento institucional de nuestra fraternidad, a inicios del siglo XVIII, se publicó la primera historia oficial de la masonería, la cual fue redactada por el Dr. James Anderson, un clérigo presbiteriano especialista en genealogías.
La narración de esta primera compilación limita más con lo fantasioso y legendario que con lo realmente histórico, pero estructurada con lo que en aquellos días se conocía de lo que podría considerarse historia universal y de los manuscritos masónicos medievales. El problema en ésto radica en que si bien esa forma de presentar históricamente a la masonería es de hace tres siglos, muchos hermanos y personas interesadas en la masonería siguen mostrando nuestra historia de la misma manera, sin considerar la gran cantidad estudios serios que se vienen realizando desde la segunda mitad del siglo XIX y, peor aún, mezclándolos con los tópicos más extravagantes existentes.
Este tema necesita ser tratado con seriedad y liberándolo de todos aquellos aspectos que confunden tanto a algunos hermanos como a personas interesadas en la masonería. Para ello es necesario precisar ciertas que deberían ser parte de la cultura general de todo masón.
La masonería no proviene de los templarios ni viceversa y su única relación con ellos nace con los grados caballerescos que se inventan durante el siglo XVIII; su relación con el rosacrucismo es similar. Así también, no existe relación alguna entre la masonería y el gnosticismo, tanto para el que existió en la antigüedad como para el que surgió en el siglo pasado. Sucede lo mismo con otras organizaciones y grupos que existieron y quienes a veces se le han atribuido el origen de la masonería.
La masonería, como una organización simbólica con un trasfondo similar al actual y de la cual se supone habríamos heredado secretos, símbolos y algún conocimiento místico, no existió en el antiguo Egipto, ni en Sumeria, ni en Fenicia, ni en Israel, ni en Grecia, ni en ningún pueblo de la antigüedad en ninguna parte del mundo. Incluso los collegia artificium romanos, a quienes muchos autores han mencionado como nuestros ancestros directos, habían dejado de existir, especialmente en Bretaña, mucho tiempo antes de la aparición de la grandes catedrales.
Si bien nuestro único vínculo con el pasado son los albañiles ingleses de la edad media, y muchas veces se ha dicho que las primeras logias especulativas habían trabajado antes como operativas, los últimos estudios apuntan a que el origen de nuestra fraternidad se encuentra desligado de todo nexo con alguna institución del pasado, es decir, fue una institución totalmente nueva cuando apareció. Al parecer, algunos gentlemen masons, masones caballeros en español, también conocidos como masones aceptados, crearon en algún momento del siglo XVII grupos con elementos tomados de la albañilería pero sin relación alguna con logias operativas. Ésto puede rastrearse en dos aspectos concretos: primero, en la desconfianza de los masones operativos escoceses de la logia de Edimburgo con la visita del Dr. John Theophilus Desaguliers en 1721 como Gran Maestro de los masones de Londres, y, segundo con el hecho que en Inglaterra existieron logias operativas hasta principios del siglo XX con un sistema organizativo, simbólico, de grados y ceremonial distinto a la masonería que nosotros conocemos.

Advertencia bibliográfica

Se ha escrito mucho en masonería. Existen una gran diversidad de libros y de autores, pero podemos agruparlos en:
-Enciclopedias
-Rituales
-Ceremonias
-Manuales
-Historia
-Biografías
-Antimasonería
-Publicaciones administrativas
-Tomos ilustrados
-Publicaciones periódicas
En cada uno de ellos los dos aspectos previamente mencionados (lo simbólico y lo histórico) han sido plasmados para una difusión masiva del conocimiento y contenido masónico.
Muchos libros masónicos contienen errores de interpretación, históricos, simbólicos, de personas, de nombres, e incluso de lo que significa ser masón, todo ello producto de un circulo vicioso de malas referencias bibliográficas que terminan produciendo documentos con poca veracidad o pobre calidad del contenido. En un proceso documental, se resumiría en datos erróneos que al interactuar entre sí generan información errónea y que al tener utilidad son un conocimiento erróneo.
Sin hacer este trabajo más extenso, publicaciones masónicas de calidad se encuentran principalmente en inglés y en francés, destacando las publicaciones anuales de la logia de investigación Quatuor Coronati No. 2076, de Londrés. En el mundo hispanohablante, las publicaciones de Víctor Guerra García son buenas para conocer la masonería de ritualística de tipo moderna y de Alberto Moreno Moreno sobre la de ritualística de tipo antigua, así como también son publicaciones de calidad las de la editorial Masónica.es.

Conclusión

La masonería es un campo en el cual la diversidad del contenido existente puede generar cierta confusión entre algunos hermanos, así como en personas ajenas y poco entendidas en el tema. Es importante al revisar algún contenido masónico tener una visión crítica y no dejarnos simplemente maravillar por lo que podamos encontrar pues no necesariamente puede ser verdad.

sábado, 9 de julio de 2016

En qué consiste el secreto masónico

En qué consiste el secreto masónico
Para efectos de este trazado, hemos de distinguir la “discreción” del “secreto” propio de la doctrina masónica.
La discreción se refiere al sigilo que los masones debemos guardar respecto de las cosas formales de la Orden, por ejemplo los asuntos tratados en Logia y sus métodos de reconocimiento, sus ceremonias y otras cuestiones de forma, no de fondo.
El secreto, en cambio, está en dirección de las enseñanzas y de los hallazgos de vida interior que el adepto va descubriendo por sí mismo durante el proceso de su desbastamiento personal mediante el trabajo iniciático.
En efecto, la disciplina de no revelar las confesiones y comunicaciones que la Orden considera como íntimas es, en realidad, una prueba de discreción que atesora la buena fe de los adeptos, así como su disposición a desarrollar, en sí mismos, una habilidad iniciática y espiritual.
De sobra hemos sostenido y aceptado que al mundo profano nada tiene que ocultarle la Masonería, puesto que ningún asunto tratado en las Logias es contrario ni al orden moral y jurídico, ni tampoco a la estabilidad social y política del Estado.
En consecuencia, el estatus del secreto masónico nada tiene que ver con revelaciones extraordinarias o fantásticas de las que el mundo profano, e incluso el masónico, pudieran sorprenderse.
Si este fuera el verdadero sentido del secreto masónico, entonces todos nos moriríamos de risa, y nos veríamos en extremo ridículos e infantiles si con gran acuciosidad asumiéramos que esa fuera la naturaleza primigenia y fundamental del susodicho secreto masónico.
¡Imaginémonos cómo nos veríamos los masones hoy en día, si pensáramos que los profanos no saben cómo nos saludamos o qué palabritas nos decimos para reconocernos! ¡Vaya ingenuidad!
En este caso estaríamos no muy lejos del secreto que obligadamente guardan los socios de las sociedades mercantiles respecto de sus asuntos internos, los bancos, los ejércitos, los médicos y los psicoanalistas respecto de sus pacientes o los sacerdotes respecto de la confesión, o incluso los gobiernos respecto de los secretos de Estado.
Este tipo de confidencias nada tiene que ver con la naturaleza del secreto masónico y si así fuera, entonces seríamos verdaderamente ridículos en vanagloriarnos del tal secreto.
El secreto masónico tiene relación con la naturaleza iniciática del adepto. Ciertamente es la Ceremonia de Iniciación el primer paso a su develo, pero éste solo representa un protocolo de admisión.
La verdadera iniciación constituye un desarrollo progresivo que procede de dentro del individuo y que avanza hacia fuera de él, tal y como sucede con la transformación de una semilla o de un germen en una planta u organismo completo, que potencialmente existía en aquéllos de manera latente.
La Iniciación masónica supone un proceso de crecimiento espiritual del sujeto, un progreso que le permite transformar radicalmente su sentido de la vida y su percepción de la realidad, y la razón de esto es que en los rituales y ceremonias masónicas yacen ocultas las fuerzas relacionadas con el desarrollo de los aspectos divinos del hombre si y solo si el propio sujeto logra percibirlas.
Cuando el recipiendario del ceremonial iniciático modifica su percepción de la realidad, cuando esto ocurre, es decir, cuando la venda que le cubre sus ojos cae permitiéndole ver la Luz, entonces el iniciado es ya otro hombre, un hombre “renacido” dotado ahora de cualidades que le corresponderá a él ir desarrollando hasta alcanzar la verdadera iniciación.
Tal desarrollo espiritual es iniciático por método y por naturaleza, ya que ocurre ocultamente en el interior del individuo. Es entonces cuando el masón se hace efectivamente poderoso, pues ha logrado el poder de dominarse a sí mismo, entendiendo que el poder masónico no es para dominar a los demás.
De esta manera, la Orden Masónica se propone, realmente, buscar y poner en evidencia la latente y potencial perfección espiritual del ser humano, y considera que tal perfección se halla en su interior como semilla, esperando un proceso de afloración y desarrollo.
En este sentido, el verdadero secreto de la masonería no tiene nada que ver con la forma, sino con el fondo, y están ciertamente ocultos en sus símbolos, ritos y ceremonias, signos, tocamientos y palabras, marchas y baterías, que no pueden ser revelados ni por los mismos masones ni por los libros, ni de boca a oído, y no por causa de un juramento fatal, sino simple y llanamente por la naturaleza misma del secreto.
Los secretos masónicos se hallan dentro de los símbolos; es decir, la existencia material de éstos no es, en sí misma, ningún secreto, pero sí lo es el significado que tiene para cada uno, y más aún, el efecto transformador que opera en la personalidad del iniciado.
¡He ahí el asunto! Por lo tanto, las verdades masónicas son esotéricas porque se hallan ocultas para el profano que carece de ojos para ver, y sólo se revelan a quienes con hábil y atrevida mano saben buscarlas.
Por esta razón, los secretos de la Masonería no pueden ser conocidos más que por la experiencia propia de los masones y esta experiencia les conduce a vivencias en los mundos superiores; es decir, más allá del cuerpo físico del hombre.
En conclusión, los verdaderos secretos masónicos se adquieren por experiencia vivencial e íntima; en cambio, los “secretitos”, que tanto ocupan a los masones formalistas se adquieren leyendo, viendo o repitiendo como loros lo que otros dicen.
Deducimos entonces que el secreto de la Masonería es el secreto de la realización humana, y esta es necesariamente una realización holística.
Por lo tanto, el secreto masónico nada tiene que ver ni con conspiraciones ni con ingenuidades y menudencias infantiles, y si esto fuese cierto, entonces serían “secretitos” y no secretos.
El secreto masónico se relaciona, en cambio, con una filosofía de formación humana muy profunda y esencialmente espiritual.

LA ROYAL SOCIETY Y LA MASONERÍA

LA ROYAL SOCIETY Y LA MASONERÍA
La Royal Society se origina cuando doce hombres cultivados adoptaron la costumbre, poco después de 1640, de reunirse esporádicamente en Londres para conversar y discutir en la residencia de uno de ellos o bien en una taberna próxima al Gresham College. Al poco tiempo, bajo patrocinio del monarca, decidieron crear una asociación para el estudio de los mecanismos de la naturaleza.
Para asegurarse de que los dogmas no fueran un obstáculo, desterraron de sus asambleas toda discusión de tintes religiosos y políticos. Y eso a pesar de que los doce fundadores diferían tanto en cuestiones políticas y religiosas, como en experiencia científica y rango social.
Entre los nombres de los primeros miembros de la Royal Society se encuentran científicos que dieron nombre a sus descubrimientos; así, la Ley de Hooke, la Ley de Boyle, la construcción de Huygens, las leyes de Newton, el movimiento browniano, y esto sin contar a científicos de menor talla como Christopher Wren, John Eveyn, John Wilkins, Elias Ashmole, John Flamsteed o Edmund Halley. Sin embargo, los hombres que fundaron esta Sociedad no sólo fueron los primeros científicos, sino, al mismo tiempo, los últimos “magos”. De hecho, Ashmole pertenecía a una sociedad de rosacruces y practicaba la astrología, Newton estudió y escribió acerca de los conceptos alquímicos de los rosacruces, y Hooke llevó a cabo experimentos con arañas y cuernos de unicornio.
Desde su primera reunión en 26 de noviembre de 1662 la Sociedad llevó un diario. En esa primera reunión se reunieron en Gresham College y se acordó que la Compañía celebraría reuniones semanales los miércoles en el propio Gresham College.
Sus doce miembros fundadores fueron:
– El reverendo John Wilkins, que presidió aquella primera asamblea, era hijo de un herrero de Oxford. En el momento de su muerte, en 1672, era obispo de Chester.
– El vizconde William Brouncker fue elegido primer presidente de la Royal Society, porque el rey insistió en que él ocupase ese puesto. Brouncker dedicó años a traducir al inglés las teorías de Descartes sobre la música. También era un matemático capaz. Era masón.
– Robert Boyle había pasado la mayor parte de la guerra civil escribiendo tratados teológicos. Físico extremadamente competente, dio su nombre a la ley que relaciona la presión y el volumen de los gases.
Sir Robert Moray, masón miembro de la Royal Society
Sir Robert Moray, masón miembro de la Royal Society
– Alexander Bruce, conde de Kincardine, había apoyado a los Estuardo durante toda la guerra civil y se había visto obligado a huir de Gran Bretaña. Acudió a La Haya para acompañar a Carlos II en su regreso a Londres, formando parte de su séquito. Era masón.
– Sir Paul Neile, nacido el 1613, cortesano de Carlos I, fue hecho caballero en 1633. En 1640 fue elegido diputado por Ripon; era gran amante de la ciencia y especialista en el paciente pulido de lentes ópticas para telescopios.- Sir Robert Moray, nacido el día 10 de marzo de 1608 había estudiado en la Universidad de St. Andrews. Era masón.
– El médico Jonathan Goddard, había obtenido su doctorado por Cambridge en 1643, catedrático de Física en el Gresham College, Rector del Merton College de Oxford.
– El doctor William Petty inventó la estadística moderna. Desarrolló técnicas de registro y análisisque supusieron el origen de la actual Oficina Nacional de Estadística. Nacido en 1623, fue a París a estudiar Medicina y Química. Petty ingresó en el Brasenose College (Oxford), y se doctoró. En 1650 asumió la cátedra de Anatomía en Brasenose y además fue nombrado catedrático de Música del Gresham College.
– William Ball era monárquico y científico amateur. Carlos II le escogió como primer tesorero. Fue el primer Responsable de magnética de la Sociedad.
– Laurence Rooke era catedrático de Geometría del Gresham College.
– Sir Christopher Wren fue un científico y el mejor arquitecto de su generación. Nació el 20 de octubre de 1632, su padre fue secretario de la Orden de la Jarretera. Era masón.
– Abraham Hill, tenía más de hombre de negocios que de científico. Empezó a interesarse por la teoría monetaria y por las finanzas.
Tales fundadores originales de la Royal Society formaban dos grupos principales, la mitad de ellos eran monárquicos al margen de la vida pública durante el mandato de Cromwell y que habían vuelto a Londres buscando medrar en la corte del rey Carlos II. Por otro lado, casi toda la otra mitad eran profesores universitarios del bando parlamentario bajo el mandato de Cromwell, pero que al volver Carlos al trono habían sido expulsados de todas partes, excepto del Gresham College.
De los doces fundadores, al menos cinco eran masones.
El último acto de la primera reunión de la Royal Society consistió en elaborar un listado de cuarenta personas consideradas apropiadas para convertirse en miembros del recién creado grupo. De los cuarenta socios iniciales, veinticuatro pertenecían al mundo universitario y dieciséis ocupaban influyentes cargos políticos. Robert Boyle lo denominó el Colegio invisible, y a sus miembros “piedras angulares del Colegio Invisible” (o Filosófico, como ellos mismos se hacían llamar). «Son personas que han decidido esforzarse por dejar al margen la estrechez de miras, mediante la praxis de una caridad tan extensiva que llega a todo lo que pueda llamarse hombre, a lo cual no puede sino tildarse de universal buena voluntad. Y tal es su preocupación por la necesidad de buenas obras, que toman bajo su cuidado a la humanidad entera».
El Gresham College según plano del siglo XVII
El Gresham College según plano del siglo XVII
El Gresham College se creó en 1579 como consecuencia de un legado estipulado en el testamento de sir Thomas Gresham. Y no menos de diez titulares de cátedras del Gresham se hicieron fellows de la Royal Society cuando ésta obtuvo su primera carta. A saber: Christopher Wren, Walter Pope, Daniel Whistler, Laurence Rooke, Isaac Barrow, Robert Hooke, William Petty, Thomas Baynes, Jonathan Goddard y William Croome.El papel del Gresham College.
Ahora bien, Sir Thomas Gresham había sido Vigilante o Guardián General conjunto de los masones, junto al conde de Bedford. Poco después, el rey Jacobo nombraba al arquitecto Inigo Jones como Guardián General de los masones y topógrafo de la Corona. A continuación, Jones «fue designado por su soberano para presidir logias». En 1607 el rey Jacobo colocó la piedra angular de un nuevo salón de banquetes en el palacio de Whitehall enn presencia del maestro Jones y de sus Vigilantes o Guardianes William Herbert, el conde de Pembroke y el señor don Nicholas Stone, maestro masón de Inglaterra, acompañados por numerosos hermanos ataviados debidamente, y por otras eminentes personas invitadas para la ocasión. Inigo Jones permaneció en el cargo masónico hasta 1618, año en que le sucedió el conde de Pembroke.
Pues bien, el 27 de diciembre de 1663 se celebró en St. Albans una asamblea general de masones, en la que sir John Denham fue nombrado Vigilante General del Oficio. Sir John Denham era uno de los integrantes de la lista de miembros propuestos para ingresar en la Royal Society. Pero también lo eran ya Christopher Wren, William Hammond y Alexander Bruce.
Otros masones en la Royal Society
En la logia de Scoon y Perth hay un cuadro que retrata la iniciación del rey Jacobo VI de Escocia. La Carta de la logia afirma: “Su Majestad el rey Jacobo VI, ingresó como hombre libres, masón y miembro del Oficio en 1601” presidiendo la reunión John Mylne. En 1631 otro John Mylne, hijo del John que inició al rey Jacobo, fue nombrado maestro masón de Carlos I. El tercer John Mylne participó en la reunión masónica de Newcastle en 1641 en la que sir Robert Moray se hizo masón.
Elias Ashmole, recibido masón en 1646 en una logia de Warrington
Elias Ashmole, recibido masón en 1646 en una logia de Warrington
Los nombres de los integrantes de la logia en esos momentos son el señor Richard Penket, Vigilante; el señor James Collier; el señor Richard Sankey, Henry Littler, John Ellam, Richard Ellam y Hugh Brewer.El propio Elias Ashmole menciona en su diario el 3 de enero de 1661: “Esta tarde se votó mi admisión en la Royal Society”. Años antes, su primo, el coronel Henry Manwaring, había presentado a Ashmole a una logia de francmasones que se reunía en Warrington de modo que Ashmole había sido hecho masón la tarde del 16 de octubre de 1646. De hecho, en su diario anota el 16 de octubre de 1646 que: “Me he hecho libre masón en Warrington, Lancashire, con el coronel Henry Manwaring de Karincham, Cheshire”.
Ashmole dice en su anotación del 11 de marzo de 1682 que «recibió una convocatoria para presentase en una logia que se celebraría al día siguiente, en Masons Hall, Londres». En dicha logia estaba presente William Hammond, Fellow de la Royal Society.
El simbolismo masónico en la Royal Society
La Nueva Atlántida, de Francis Bacon, una de las principales fuentes de inspiración de la masonería del XVII y XVIII
En una de las reuniones de la Sociedad, el masón John Wilkins presentó el 10 de octubre de 1667 la primera copia del recién terminado libro oficial de A History of the Royal Society de Thomas Spratt. En el frontispicio de esta obra había un grabado de John Evelyn que ponía de manifiesto la relevancia que tenía Francis Bacon para los fundadores de la Royal Society. La lámina muestra una habitación. La parte frontal del saliente se apoya en un arco y en dos pilares. El suelo de la habitación es un damero blanco y negro. En las paredes hay muchas herramientas colgadas: cuatro compases, tres escuadras y dos plomadas, etc. A la izquierda de Carlos II aparece sentado William Brouncker, entonces presidente de la Sociedad. A la derecha se sienta Francis Bacon.
Todo el personal empleado en la Casa de Salomón tiene asignada una tarea concreta, y todas ellas combinadas forman un vasto estudio de la ciencia. Unos extraen material de los libros, otros realizan experimentos, otros cotejan los resultados de éstos. Otro grupo hace viajes, y otros se dedican a investigar las aplicaciones técnicas o a diseñar nuevos experimentos. Los maestros de la Casa de Salomón convierten todas las tareas cooperativas en teorías coherentes y organizadas.¿Por qué ese interés en Bacon? Sin duda por ser el autor de La Nueva Atlántida obra publicada en 1626 en la que Bacon establece novedosas ideas sobre la organización de la investigación y la ciencia. El libro es una historia de aventuras de un barco que se pierde en los Mares del Sur. Los aventureros llegan a una isla perdida llamada Bensalem cuyos habitantes poseen el primer sistema económico basado en la información. En el lugar central de su civilización se encuentra la Casa de Salomón, o Colegio de los Trabajos de los Seis Días.
La institución ejemplar imaginada por Bacon en la Nueva Atlántida fue bautizada como Casa de Salomón. A través de ella se pretendía «mostrar un modelo de casa de estudios, para beneficio de la Humanidad».
Sus habitantes hacían juramento de no revelar ciertos secretos. Los detalles del Colegio de los Seis Días de la Creación debían ser ignorados por el resto de la Humanidad y descubiertos tan sólo a los iniciados. El extranjero adquiría un primer grado de conocimiento por las revelaciones de los iniciados pero antes había sido sometido a pruebas y entrevistas no desprovistas de ritualismo.
El símbolo de la luz es otro rasgo que asemeja las utopías masónica y baconiana. «Pero de ese modo veis que mantenemos comercio, no de oro, plata o joyas, ni de sedas o especies, sino sólo de la primera criatura de Dios que fue la luz. Y os digo que nuestro comercio era sólo para obtener la luz en todas las partes del mundo donde fuera posible encontrarla».
La utopía baconiana recogía también el simbolismo de la palmera que, como la acacia masónica, auspiciaba la inmortalidad; y los miembros del Colegio de los Seis Días debían llamarse entre sí hermanos.

viernes, 8 de julio de 2016

Los siete vicios y las siete virtudes

Los siete vicios y las siete virtudes

 Durante nuestro proceso iniciático, siempre hemos mantenido la premisa de “elevar templos a las virtudes y cavar calabozos a los vicios”…, este hermoso precepto lo mantendremos a lo largo de toda la carrera masónica, por que es la esencia viva del trabajo simbólico de nuestra orden. Pero esta ardua tarea de encerrar a los vicios parte del principio fundamental del compromiso con el trabajo interior, la disciplina en el trabajo esotérico es la herramienta fundamental para poder iniciar la colosal tarea de edificar ese templo interior.
Para encarcelar y dominar los vicios hace falta cavar los calabozos primero y esa tarea se inicia desde el primer momento que empezamos a estudiarnos a nosotros mismo. Desde el momento de la iniciación masónica, en esa parte fundamental en donde nos fundimos con el elemento tierra, se nos entrega sin duda la herramienta fundamental, concentrada en esa iníciales que conforman esa poderosa frase: “Visita el interior de la tierra rectificando, descubrirás la piedra oculta”. Al analizar el contenido, tenemos la primera arma para iniciar el estudio de esos emblemático siete vicios, que derivan en tantos elementos perjudiciales que truncan y atrasan el trabajo de todo iniciado, esa arma es la rectificación, que nos dará la luz para aceptar que tenemos esos vicios, que nos tienendominados, que nos manejan en muchísimos casos a su antojo, pero que hemos tomado la decisión firme de encerrarlos para siempre en los calabozos del entendimiento y la luz que emana pura desde el simbolismo milenario de nuestra institución.
Pero sin el compromiso claro de un trabajo consciente sobre el desarrollo de nuestro espíritu no podremos lograr la meta, aun cuando el gran arquitecto nos entregue todos los dones y todas las herramientas posibles. Lo lejos que podamos llegar en ese trabajo asignado desde la etapa de aprendiz cuando recibimos la luz, es asunto exclusivo de cada Q\H\ ya que para poder edificar la obra que no es mas que el dominio de esos sietes vicios y transmutarlos en virtudes, se requiere, alto desarrollo espiritual, una vida de constante humildad, mucha auto-observación y sobre todo servicio a nuestros semejantes, procurando siempre ayudar y enseñar cuanto podamos, que es lo que nos dará el capital darmico suficiente para lograr convertirnos en verdaderos alquimistas de la luz.
Al integrarnos con nuestro espíritu, que no es mas que nuestro maestro interno, ese venerable maestro, de muchas existencias que hoy dominado por lo denso de la materia que ocupa, rodeado de esos vicios que hoy en día están mas acentuados en este plano, busca incesantemente las respuestas en diferentes caminos, hasta encontrar el compendio de herramientas que lo ayudara a edificar su obra y lo enseñara a practicar la alquimia y transformar una serie de elementos que por si solo serian perjudiciales para su obra, en virtudes que lo consagran en el camino duro del proceso de construcción de su templo interior.
Al analizar los sietes vicios, y consultar diferentes autores, para respaldar las ideas que pienso plasmar en este trabajo, coincido con la mayoría en colocar
1.La pereza, como primer aspecto negativo a estudiar y analizar, por que la inconstancia, la falta de compromiso que derivan directamente de este, hacen que los trabajo se atrasen y truncan la obra de todo iniciado, pero si sabemos trabajar este vicio a beneficio de nosotros transformándolo en la virtud de la constancia, del amor al trabajo espiritual y material, los resultados serán evidentes en el proceso de manejar los otros seis vicios. Nos encontramos posteriormente a
2.La lujuria, cuanto daño y desequilibrio conlleva este elemento altamente perjudicial para el iniciado, afectando su entorno y a su familia, llevándolo a cometer cuantas abominaciones podamos imaginar convirtiéndonos en verdaderos esclavos, deshonrando el don mas sagrado conferido que es el poder creador a través de la energía sexual, prostituyendo esa llama sagrada del amor en el altar de las bajas pasiones que quema la vida, y oscurece el alma llevándonos sin medida al abismo de la degeneración. Pero el iniciado medido a su trabajo, dominado y encarcelando este vicio encarna el mas grande de las virtudes que es el amor puro, ese que lo establece como hombre libre y de buenas costumbres, entregado a su familia y a la formación de esta con el arma mas poderosa que es el ejemplo, vivificando el verdadero uso de la moral para construir, recordando siempre que sin una vida ética y sin practicar la moral, ningún progreso espiritual es posible.
3.La ira, que tanto nos ciega, que nos perturba y nos convierte en amargados, que nos retrasa nuestro trabajo y nos aleja de la familia y los hermanos, esa que es la base del egoísmo que nos ata a una vida llena de maldad, es sin duda unos de los factores mas perturbadores en el proceso del crecimiento espiritual, desvanece el amor y sin amor es imposible crear obras a la gloria del gran arquitecto del universo. Al transformar la ira en armonía con nosotros mismo y nuestros semejantes, rectificando, corrigiendo ayudando y sobre todo perdonando, podremos seguir cultivando el arte de trasmutar los vicios en virtudes y en este caso particular la armonía espiritual necesaria para ejecutar la obra.
4.La gula, es otro factor destructivo que generalmente vinculamos con la forma afanosa y desmedía de consumir alimentos, pero este vicio aplica, al cigarrillo, la bebida, y otras tantas cadenas que llevamos encima por permitir que este viva de nosotros, como parasito que destruye poco a poco nuestro cuerpo físico que fue prestado para cumplir la obra de redimirnos en este plano. Al trabajar con este vicio y convertirnos en seres comedidos, disfrutaremos de una vida mas plena, sin excesos y sin abusos de ninguna índole, impidiendo que por nuestros propios actos destruyamos la materia que ocupamos y el daño que muchas veces sin saber infringimos a nuestros semejantes.  La envidia, sin duda, nos ciega y nos convierte en prisioneros de las mas viles ilusiones, apartándonos del trabajo por estar pendiente del trabajo de los demás, por lo que es necesario tener la balanza del equilibrio al admirar los progresos del prójimo para que por justo sacrificio y esfuerzo se logren las metas espirituales y materiales, por que “el que nada sacrifica a nada tiene derecho”.
5.La avaricia es otro de los más perversos vicios, que nos encadena y nos ciega en el terrible mundo del materialismo, que es atraso de todo tipo, paralizando por completo cualquier adelanto en nuestra obra interior, llevándonos a cometer los peores crímenes por el amor desmedido de las riquezas materiales, impidiendo cristalizar ese factor fundamental en el desarrollo de la obra que es el sacrificio consiente y desinteresado por la humanidad, contribuyendo con lo que podamos y en justicia tengamos para tal fin. La dominación de de este vicio nos lleva a un comedido uso de lo material, para el desarrollo y la mejora de la calidad de vida para nuestras familias y hermanos, sin descuidar el óvolo, de la beneficencia que tiene que plasmarse tanto en el plano material como en el espiritual.
6.La soberbia y 7.el orgullo, no es mas que el antifaz que sigue puesto en nuestros ojos e impide ver la luz que se nos entrego en el día de nuestra iniciación, es muy peligroso, por que nos impide de verdad entregarnos a una rectificación verdadera y por ende dar inicio al trabajo de dominar estos aspectos negativos que destruyen y paralizan el trabajo ya iniciado.
Para concluir, quisiera reflexionar sobre lo que hacemos en logia y que fue con la frase que inice este trabajo, que es cavar calabozos a los vicios y elevar templos a las virtudes, creo que para cumplir con ese sagrado precepto, tenemos que liberarnos primero nosotros de los vicios, para construir esa prisión donde después de juzgarlos por la oscuridad en que nos han mantenido en este plano hemos de meter a esos vicios, para transmutarlos y lograr así la gran obra de culminar ese templo interior a la gloria del gran arquitecto del universo.
Podría describir en otros párrafos mas, las sietes virtudes una vez sublimado los metales densos y convertidos en los mas puros materiales de construcción dignos de ese templo interior, pero me limitare a decir que según mi entender, las sietes virtudes se pueden resumir en una sola que es el amor, por que Dios es amor, y es ese sentimiento el que redime los espíritus, los reconforta y les permite buscar siempre la luz, así que siguiendo ese legado de ese gran hombre hecho maestro como lo fue Jesús de Nazaret, quien un día dijo ama a tu prójimo como a ti mismo, encerró esas siete virtudes en una sola, que vuelvo y repito para mi es el amor universal.
ANEXO
Los Siete Vicios Las sietes virtudes
Orgullo Humildad
Codicia Generosidad
Lujuria Castidad
Ira Mansedumbre
Gula Templanza
Envidia Amor Fraterno
Pereza Diligencia