miércoles, 8 de febrero de 2017

La masoneria vista por los otros (III): El Poder Político monárquico

La masoneria vista por los otros (III):  El Poder Político monárquico

En este apartado reduciremos nuestra exposición exclusivamente a España, por desgracia nuestro país es un auténtico paradigma de las opiniones más radicales de” los otros” sobre la masonería.
Las primeras persecuciones a la Masonería se producen en la temprana fecha de 1751, así el Rey Fernando VI, publica un decreto de persecución de la masonería siguiendo las directrices del Papado,
Sobre este Decreto no debemos olvidar que se produce en un periodo de Monarquía Absoluta y donde no sólo actúan los tribunales de la Corona, sino también el del  Tribunal del Santo Oficio que  no circunscribe su actuación al ámbito religioso, sino que lo es también de la esfera pública, pudiendo sus sentencias acarrear la pena de muerte y otras penas menores
El siglo XIX se inicia en España con la guerra de la Independencia dividiéndose el territorio nacional en dos: la España francesa y la España española.
Mientras que en la España francesa ocupada por las fuerzas bonapartistas posibilitó el desarrollo de una masonería afrancesada y sometida a los intereses de la nueva Casa Real,[1] una vez finalizada la contienda ésta sufrió una gran represión tras el retorno al trono de Fernando VII, ejecutada por la Inquisición que había sido restaurada en 1815 y en la que tras la acusación de masones se persiguió a afrancesados y liberales, muchos de ellos defensores del constitucionalismo gaditano.
En cambio, en la España española se proclama un segundo decreto real de condena a la Masonería durante el proceso constituyente de  Cádiz, así mediante una Real Orden del 19 de enero de 1812, dada por el consejo de Regencia, basado en el decreto promulgado por Fernando VI en 1751:

“Y en ausencia y cautividad el Consejo de Regencia de España e Indias, autorizado interinamente por las Cortes Generales y extraordinarias. Siendo uno de los más graves males que afligen a la Iglesia y a los Estados la propagación de la secta Francmasónica tan repetidas veces proscrita por los Sumos Pontífices y por los Soberanos católicos en toda Europa y contra cuyos sectarios expidió el Sr. D. Fernando VI, de gloriosa memoria, el dos de julio de 1751, un Real Decreto con las reglas y modo de proceder de los jueces que los aprehendieren, conviniendo para el bien espiritual de los fieles y tranquilidad de los pueblos evitar con la más escrupulosa vigilancia la reunión de semejantes clase de gentes; y habiéndose ya descubierto en esos mis dominios de Indias algunos de estos perversos conventículos, para impedir su propagación o que se introduzca donde por fortuna no se haya conocido este crimen, y que a los que se atrevan a cometerle no sirva de disculpa la falta de Ley o Real disposición que la prohíba, ni a los jueces ofrezca motivo de vacilar este mismo defecto, como ha sucedido en esta causa; he resuelto habiendo oído a mi Consejo de Indias, y lo expuesto por mi Fiscal, en conformidad con lo prevenido en el Real Decreto de 2 de julio de 1751, ordenar y mandar que todos los jueces exercen en esos dominios la jurisdicción Real ordinaria y con derogación de todo fuero privilegiado, con inclusión del militar, procedan contra  los expresados Francmasones, arrestando sus personas, y aprehendiéndoles los papeles que se les encontraren, luego que de las diligencias, que deberán practicar con la actividad y zelo que demanda la gravedad de la materia, resulte el suficiente mérito para ello; que si estos fueron empleados de la calidad de aquellos que por las instrucciones, reglamentos o particulares disposiciones no tengan subalternos inmediato que haga sus veces en ausencia y enfermedades del Gefe a quien toque la provisión, proceda a nombrar sugeto a quien concurran las circunstancias necesarias para que los sirva hasta las resultas de la causa, con la mitad del sueldo del propietario arrestado; que si el procesado fuese natural de esos a estos dominios, a más de la privación del empleo, título, hábito, y cualquiera otra distinción que goze, se le remita a España baxo partida de registro; y si fuere y haya residido muchos años en América con una conducta que en lo exterior haya aparecido arreglada, se le destierre de esos dominios, y no teniendo hijos se le confisque todos sus bienes, por no deber entenderse que mis benéficas intenciones, cuando con la carta de naturaleza les he habilitado para permanecer,  avecindarse y adquirir bienes en ellos, sean extensivas al caso de un abuso tan reprobado, y de las más perniciosas consecuencias; y reflexcionando que por el abuso que ha habido en lo pasado, se encontraron al tiempo de la publicación de esta mi Real Disposición, libros, papeles, ya sean impresos o manuscritos, vestidos, insignias, instrumentos, o cualesquiera otra especie de utensilios de los que sirven al uso de la secta Masónica

Deberán consumirlos inmediatamente los que tengan en el concepto de que siendo hallados en su poder, servirán de un comprobante del cuerpo del delito, y de su adhesión a la misma secta para que únicamente puede servir. En cuya consecuencia mando a mis Virreyes, guarden, cumplan y executen, y hagan guardar, cumplir y executar la referida mi Real resolución, comunicándola a las personas a quienes corresponda y ruego y encargo a los M.R. Arzobispos y R. Obispos procuren, en exercicio de su patronal ministerio, por sí y por medio de los Predicadores y Confesores, impedir la propagación y curso de una secta prohibida por los Sumos Pontífices, y que se presenta tanto más perjudicial, cuanto es mayor el secreto con que procuran cautelarse sus sectarios“.

El retorno de Fernando VII, contó con los Reales Decretos de 24 de mayo de 1814 y el edicto del Inquisidor General de 2 de enero de 1815, para la represión específica de la Masonería.
La muerte de Fernando VII y el retorno del constitucionalismo significaron una cierta permisividad de la masonería, aunque debe recordarse que la masonería desde el decreto de 26 de abril de 1834, era considerada como una asociación ilegal.
El texto constitucional de 1845, consecuencia de la subida de los conservadores al poder volverá a restringir los derechos y libertades y a proclamar de nuevo la confesionalidad católica excluyente del Estado, no sólo en texto constitucional, sino también  en el Código Penal de 1848,en el que se condena la propagación de doctrinas contra dogmas católicos, y se condena la existencia de sociedades secretas, especialmente la masonería,  así como en el Concordato de 1851.
Al amparo de estas normas se sucedió una auténtica persecución por parte del Trono de Isabel II y de la iglesia contra la masonería, siendo numerosos los procesos incoados contra miembros de la Orden; no obstante, no tenemos conocimiento de penas de muerte al respecto.
La Gloriosa Revolución de 1868 provoca una profunda revitalización de la masonería española, que dura hasta la segunda restauración borbónica en 1876, donde se vuelve a condenar a las  denominadas sociedades secretas, y la masonería española pasa por un periodo de ostracismo a pesar de la presencia masónica en órganos de Gobierno, caso del Presidente  Segismundo Moret.
La crisis del sistema de la Restauración, en un momento que se estaban recuperando las viejas libertades y derechos, trajo la Dictadura del general Primo de Rivera(1923-1930) que con respecto a la Masonería no estableció líneas claras, teniendo que debatirse ésta entre la persecución y la tolerancia, lo que posibilitó, que por ejemplo, Martínez Barrio acabara en la cárcel como tantos otros masones y demócratas.
La caída de la Monarquía borbónica trajo la Segunda República española en 1931, único régimen de toda la historia española en la que los masones tuvieron una notable influencia, consecuencia de la libertad absoluta de movimiento de la Masonería en España.
Notas
[1] Valga como prueba del sometimiento al régimen bonapartista el nombre de otras logias surgidas bajo el amparo francés en la que tuvieron entrada numerosos españoles, normalmente altos cargos de la Administración bonapartista, incluso gran número de eclesiásticos, entre ellos el abate Muriel, biógrafo de Carlos IV, como son la logia de “Beneficencia Josefina” o la Logia Estrella de Napoleón”.

La masonería vista por los otros (II): La Iglesia

La masonería vista por los otros (II): La Iglesia

El primer pronunciamiento oficial de la Iglesia Católica sobre la Masonería se debe al Papa Clemente XII, que en el temprano 28 de abril  de 1738 expidió la Bula “IN EMINENTI APOSTOLATUS” .

Papa Benedicto XIV
Esta, no sólo se refiere a la Orden masónica, sino a toda actividad de las que denomina “sociedades secretas” y  en la que no se limita a una mera condena eclesiástica, sino que recaba el apoyo del poder temporal, como consecuencia de la consideración de que el objetivo de la actuación de este tipo de sociedades iba contra la estabilidad del Reino.
Continuación de la Bula citada es la “PROVIDAS ROMANORUM PONTIFICUM”, promulgada el 18 de mayo de 1751 por el Papa Benedicto XIV, que renueva la condena de dichas sociedades, identificando igualmente y de nuevo Iglesia con Poder temporal.
La condena del Vaticano sobre la Masonería se mantiene permanentemente, incluso después de la caída universal del Antiguo Régimen y la consolidación del Estado Constitucional, valga a este respecto, citar la “ECCCLESIAM A JESU CHRISTO” de Pio VII de 13 de noviembre de 1821, en la que renueva la condena de la Masonería, así como la “QUE GRAVIORA de León XII de 13 de marzo de 1825 y sobre todo la  MIRARI VOS de 15 de agosto de  1832 y la MIRARI VOS DE 24 DE JUNIO DE 1834, ambas de  Gregorio XVI, en  la que igualmente incide en la condena a los principios del Estado Liberal. Así, refiriéndose los Males Actuales que aquejaban a la sociedad de inicios del siglo XIX, centra su crítica en la destrucción del orden existente, tanto en lo espiritual, que ubicaba hasta el momento a la Iglesia Católica en la fuente y justificación del orden espiritual y temporal, no sujeta las leyes del Estado, como a los cambios acaecidos en el derecho y el “poder Legítimo”

“(…)De aquí que roto el freno de la religión santísima, por la que solamente subsisten los reinos y se confirma el vigor de toda potestad, vemos avanzar progresivamente la ruina del orden público, la caída de los príncipes, y la destrucción de todo poder legítimo. Debemos buscar el origen de tantas calamidades en la conspiración de aquellas sociedades a las que, como a una inmensa sentina, ha venido a parar cuanto de sacrílego, subversivo y blasfemo habían acumulado la herejía y las más perversas sectas de todos los tiempos…

“(…) Nos preocupan y Nos llenan de dolor …ciertas asociaciones o reuniones, las cuales, confederándose con los sectarios de cualquier falsa religión o culto, simulando cierta piedad religiosa pero llenos, a la verdad, del deseo de novedades y de promover sediciones en todas partes, predican toda clase de libertades, promueven perturbaciones contra la Iglesia y el Estado; y tratan de destruir toda autoridad, por muy santa que sea”.;. (Mirari Vos)

Papa León XIII
Las encíclicas de los Sumos Pontífices de condena a la Masonería se centran igualmente en aspectos consustanciales con el primer Estado de Derecho, y con los principios sostenidos por la masonería, así se condena la Libertad de Conciencia, “(…)“De esa cenagosa fuente del indiferentismo (religioso) mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia. Este pestilente error se abre paso, escudado en la inmoderada libertad de opiniones que, para ruina de la sociedad religiosa y de la civil,”.
Destaca especialmente en referencia a la condena a la masonería  la Encíclica “HUMANUN GENUS”, de León XIII, de 20 de abril de 1884, que puede considerarse el documento más completo proclamado por la Iglesia Católica referente a la masonería. En ella, incluye a la Masonería en el reino de Satanás, acusando a la Orden de querer destruir a la Iglesia, “(…) Mucho tiempo ha que trabaja tenazmente para anular en la sociedad toda influencia del magisterio y autoridad de la Iglesia; por esto proclaman y defienden doquier el principio de que “Iglesia y Estado deben estar por completo separados” y así excluyen de las leyes y administración del Estado el muy saludable influjo de la religión católica, de donde se sigue que los Estados se han de constituir haciendo caso omiso de las enseñanzas y preceptos de la Iglesia… . Aunque faltaran otros testimonios, consta suficientemente lo dicho por el de los sectarios, muchos de los cuales, tanto en otras diversas ocasiones como últimamente, han declarado que el propósito de los Masones es perseguir cuanto puedan a los católicos con una enemistad implacable, y no descansar hasta lograr que sea destruido todo cuanto los Sumos Pontífices han establecido en materia de religión o por causa de ella..“
Así mismo, en el citado documento pontificio se acusa a la Masonería de todos los males que el Estado de Derecho ha traído para la Iglesia, así sobre el matrimonio civil “

(…) El matrimonio es un mero contrato: puede justamente rescindirse a voluntad de los contratantes; la autoridad civil tiene poder sobre el vínculo matrimonial. Esto piensan los masones; no solamente lo piensan, sino que que se empeñan, hace ya mucho. en reducirlo a costumbre y práctica…….También tiene puesta la mira, con suma conspiración de voluntades, la secta de los Masones en arrebatar para sí la educación de los jóvenes. Ven cuán fácilmente pueden amoldar a su capricho esta edad tierna y flexible y torcerla hacia donde quieran, y nada más oportuno para lograr que se forme así para la sociedad una generación de ciudadanos tal cual ellos se la forjan. Por tanto, en punto de educación y enseñanza de los niños, nada dejan al magisterio y vigilancia de los ministros de la Iglesia, habiendo llegado ya a conseguir que en varios lugares toda la educación de los jóvenes esté en manos de laicos, de suerte que, al formar sus corazones, nada se les diga de los grandes y santísimos deberes que ligan al hombre con Dios ..”

Sin olvidar en su condena los principios democráticos sustentados por los masones.

“Vienen en seguida los principios de la ciencia política. En este género dogmatizan los naturalistas que los hombres todos tienen iguales derechos y son de igual condición en todo; que todos son libres por naturaleza; que ninguno tiene derecho para mandar a otro, y el pretender que los hombres obedezcan a cualquier autoridad que no venga de ellos mismos es propiamente hacerles violencia. Todo está, pues, en manos del pueblo libre; la autoridad existe por mandato o concesión del pueblo; tanto que, mudada la voluntad popular, es lícito destronar a los príncipes aun por la fuerza. La fuente de todos los derechos y obligaciones civiles está o en la multitud o en el Gobierno de la nación, organizado, por supuesto, según los nuevos principios. Conviene, además, que el Estado sea ateo; no hay razón para anteponer una a otra entre las varias religiones, pues todas deben ser igualmente consideradas.

Y que todo esto agrade a los Masones del mismo modo, y quieran ellos constituir las naciones según este modelo, es cosa tan conocida que no necesita demostrarse. Con todas sus fuerzas e intereses lo están maquinando así hace mucho tiempo, y con esto dejan expedito el camino a no pocos más audaces que se inclinan a peores opiniones, pues proyectan la igualdad y comunidad de toda la riqueza, borrando así del Estado toda diferencia de clases y fortunas“.

Concluye la encíclica Papal, con una condena general de la Masonería, a la que identifica con los designios de Satanás

” De lo que sumariamente hemos referido aparece bastante claro que sea y por dónde va la secta de los Masones. Sus principales dogmas discrepan tanto y tan claramente de la razón, que nada puede ser más perverso. Querer acabar con la religión y la Iglesia, fundada y conservada perennemente por el mismo Dios, y resucitar después de dieciocho siglos las costumbres y doctrinas gentílicas, es necedad insigne y muy audaz impiedad. Ni es menos horrible o más llevadero el rechazar los beneficios que con tanta bondad alcanzó Jesucristo, no sólo a cada hombre en particular, sino también en cuanto viven unidos en la familia o en la sociedad civil, beneficios señaladísimos hasta según el juicio y testimonio de los mismos enemigos. En tan feroz e insensato propósito parece reconocerse el mismo implacable odio o sed de venganza en que arde Satanás contra Jesucristo.

Así como el otro vehemente empeño de los Masones, el de destruir los principales fundamentos de lo justo y lo honesto, y animar así a los que, a imitación del animal, quisiera fuera lícito cuanto agrada, no es otra cosa que empujar el género humano ignominiosa y vergonzosamente a su extrema ruina“.

El Papa Juan Pablo II y el entonces Prefecto, Joseph Ratzinger
Y ordenando a todas las autoridades eclesiásticas la persecución de la Masonería y la prohibición absoluta de que los católicos puedan pertenecer a ella.
Casi siglo y medio después de la proclamación del documento citado, aunque la Iglesia Católica ya no cuestione públicamente el Estado de Derecho, su opinión de condena sobre la masonería sigue vigente, así en la Declaración de 26 de noviembre de 1983, de la Congregación para la doctrina de la Fe, durante el Papado de Juan Pablo II y siendo prefecto de la misma el Cardenal Ratzinger, se proclamaba lo siguiente:

”Se ha solicitado que se altere el juicio de la Iglesia sobre la masonería por el hecho de que en el nuevo Código de derecho canónico no se hace mención explícita de ésta, tal como se hacía en el Código anterior.

Esta S. Congregación juzga a bien responder que tal circunstancia se ha debido a un criterio redaccional seguido también para las otras asociaciones igualmente no mencionadas por el hecho de estar incluidas en categorías más amplias.

Se mantiene, por tanto, inmutable el juicio negativo de la Iglesia respecto a las asociaciones masónicas, ya que sus principios han sido considerados siempre inconciliables con la doctrina de la Iglesia y por ello la adscripción a las mismas permanece prohibida. Los fieles que pertenecen a las asociaciones masónicas están en estado de pecado grave y no pueden acceder a la Santa Comunión.

No le compete a las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas, con un juicio que implique la derogación de cuanto ha sido arriba establecido, según el parecer de la declaración de esta Congregación dada el 17 de febrero de 1981.

El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en el curso de la audiencia concedida al infrascrito Cardenal Prefecto, ha aprobado la presente declaración, formulada en la reunión ordinaria de esta S. Congregación, y ha ordenado su publicación.

Roma, en la sede de la S. Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983.”

Cardenal Joseph.Ratzinger Prefecto  Secretario: Jérôme Hamer. “

La masonería vista por los otros (I)

La masonería vista por los otros (I)

Objetivo de la ponencia:

Se trata de presentar a la Masonería desde una óptica contraria a la Orden, utilizando para ello documentos y declaraciones efectuadas a tal efecto, ubicando las mismas en el momento histórico que se han producido y efectuando un análisis de las mismas.

Procedimiento seguido:
El trabajo se estructura en secuencias históricas, comenzando en el siglo XVIII, continuando en el periodo correspondiente al Primer Estado Constitucional, crisis del mismo en el siglo XX y en la actualidad.
Ámbito del trabajo:
Aunque la ponencia intenta  llevar a cabo una exposición universal, no obstante centra sobre todo su análisis en la historia de España.
Imagen de un Aprendiz operativo
Todos sabemos que el nacimiento de la masonería especulativa tiene lugar en la ciudad de Londres y en Escocia a principios del siglo XVIII , estando en proceso de extinción los gremios y oficios que habían posibilitado la existencia de las logias operativas durante el largo periodo conocido como Edad Media. Estas logias  seguirán sobreviviendo, aunque sus integrantes ya no fueran miembros de los antiguos oficios, sino humanistas provenientes de la nobleza, de la burguesía, del mundo de la ciencia, y en general hombres libres influenciados por los principios de la fraternidad, la solidaridad humana, la tolerancia y el librepensamiento, de tal forma, que las logias, aceptando ritualísticamente el simbolismo de los antiguos constructores, se transformaron en centros de especulación filosófica, con un carácter de antisectarismo y tolerancia, cuyo fin era el de perfeccionar a sus miembros en los valores y principios indicados, así como el de influir en la sociedad en la difusión de dichos valores con la idea de alcanzar una sociedad más perfecta. Este proceso se afianzará a partir de la creación de la Gran Logia de Londres y de Westminster[1].
El momento histórico en el que se produce la transformación de la masonería o acaso deberíamos decir el nacimiento de la nueva orden masónica, se caracteriza por ser un periodo de grandes convulsiones y transformaciones, pues en definitiva coincide con la crisis del Antiguo Régimen, caracterizado por la sociedad estamental y poder absoluto de la Monarquía, que a partir de este momento se transformará en la sociedad de clases y en monarquías o repúblicas constitucionales.
No es este el momento, ni es el objetivo de esta exposición, poner de manifiesto en qué medida la masonería contribuyó a derribar el sólido andamiaje de la Monarquía Absoluta cimentado durante más de quinientos años; vaya por delante indicar que ni en las constituciones de Anderson, ni en las constituciones y Reglamentos de las entidades masónicas de finales del siglo XVII y principios del XVIII, no se percibe ataque a poder político alguno[2], ni a manifestación religiosa concreta; por el contrario, el respeto al poder político establecido, a su ordenamiento jurídico y la proclamación de la tolerancia religiosa caracterizan los primeros documentos masónicos citados.
Constituciones de Anderson
No obstante lo indicado, no podemos olvidar que entre los principios del Antiguo Régimen y los principios y valores de la naciente orden masónica existían claras divergencias, tales como el principio de igualdad, libertad de pensamiento, libertad de conciencia, libertad de expresión. libertad de asociación y libertad religiosa entre otros, todos ellos practicados en el seno de las logias, todos ellos impregnados de la filosofía de la ilustración y en la defensa de la razón, contrarios a numerosas prácticas y creencias seculares, algunas de ellas sustentadas en principios teocráticos legitimadores del poder político.
Aunque establecido el principio expuesto anteriormente de no injerencia de la Masonería en asuntos de la política de los Estados, ni tampoco en el campo religioso, al menos en cuanto a participación institucional se refiere,sin embargo, ello no debe inducirnos a considerar que en el mundo de las ideas no se produjera una clara influencia de la masonería en la sociedad civil y como consecuencia de ello se reflejara en la legislación pública y en las medidas de Gobierno.

Podemos resumir como características y hábitos practicados en los talleres y por tanto consustanciales con los principios de la Orden, los siguientes:

La igualdad.
Libertad de pensamiento.
Libertad de conciencia.
Libertad de expresión.
Libertad de asociación.
Libertad religiosa.
El pluralismo.
Concepción democrática o de participación.
Podemos destacar, que precisamente estas características, junto a la proclamación de la Soberanía Nacional lo son también del Estado Constitucional  o Primer Estado de Derecho.
No es el objeto de esta intervención incidir en si los principios indicados anteriormente nacen en la institución masónica y de ahí pasan a los textos constitucionales, o si el proceso es el inverso, pues este tema ya ha sido tratado en Conventos anteriores, en todo caso sí es conveniente resaltar que estos conceptos eran de amplia difusión en la sociedad ilustrada de la época y que es indudable que la institución masónica fue una auténtica caja de resonancia para la difusión de los mismos. A ello, debemos añadir que muchos de los enciclopedistas y filósofos más importantes eran masones, tal es el caso de Montesquieu, Voltaire, etc.[3]
La coincidencia de los principios y valores de la masonería con los del Primer Estado de Derecho es lo que va a determinar las primeras críticas negativas sobre la masonería llevadas a cabo por los detractores de la misma. De esta forma,  debemos tener muy claro que las críticas desde el principio no se dirigen a la masonería en cuanto fraternidad, escuela de formación, centro filosófico etc, sino, en cuanto que los principios, valores e ideales de la misma eran consustanciales con el Estado de Derecho e incompatibles con los principios del Antiguo Régimen.
Por tanto las críticas no lo son a la institución masónica en cuanto tal, son simplemente alegatos en defensa de la Monarquía Absoluta, que serán llevados a cabo por la misma fuente del Poder ( la Corona) y la institución legitimadora de la misma, la Iglesia Católica.
Inauguración de un orfanato masónico en Londres en 1788
Por el contrario, en Estados que ya han emprendido un proceso de transformación desde la Monarquía Absoluta y la sociedad estamental hacia la Monarquía Constitucional y la sociedad de clases, no se producen críticas a la Orden, tal es el caso de Inglaterra,  que cuando se produce la creación de la  Gran Logia de Londres y de Westminster,  esta Nación está regida por un sistema político, que consagra una cierta independencia de los diferentes poderes de la Corona, posee un ordenamiento jurídico que proclama una importante relación de derechos y libertades individuales, entre los que debemos destacar, la “Petition of Rights( Petición de Derechos)[4] el “Habeas Corpus”[5], el “ Bill of Rights” ( Declaración de Derechos”,[6].etc , sin olvidar  la “Common Law”[7]; en suma, se producen muchas de las características de lo que en un breve plazo habrá de conocerse como Estado de Derecho o Primer Estado Liberal.
Es pues en este contexto, caracterizado  por el reconocimiento de una serie de libertades individuales, a diferencia de la rígida sociedad estamental europea continental, donde reina la Monarquía Absoluta que tiene su base y legitimación en el origen divino del Poder,  donde se va a producir el nacimiento de las primeras Logias masónicas de carácter especulativo, fenómeno sobre el que debemos reflexionar seriamente si tiene un carácter casual o causal.
Por tanto, en la Inglaterra del siglo XVII, la masonería no se percibe como un enemigo del sistema político imperante, a lo sumo puede ser considerada como una institución que a través de sus miembros contribuye al desarrollo de ciertos derechos y libertades, y sobre todo es considerada en virtud de, la proclamación de la tolerancia religiosa y libertad religiosa en el seno de las logias, como un freno a las luchas religiosas que durante largo tiempo  habían asolado al país.
Centraremos ahora la exposición en la visión que la masonería ha tenido para sus más destacados críticos;con respecto a esto  nos centraremos en la Iglesia Católica y en el Poder Político Monárquico.
(Continúa con una segunda parte)

Notas:

[1] El nacimiento oficial de la misma se sitúa en 1717 en la ciudad de Londres y es consecuencia de la unión de cuatro logias londinenses, que llevaban el nombre de de las tabernas en que realizaban sus encuentros  ( La Corona, El Ganso y la Parrilla, El Manzano, y El Racimo y la Jarra); poco después  se constituirían la Gran Logia Irlandesa (1725) y la gran Logia de Escocia  (1736)
[2] Debe destacarse al respecto, la excepción de las logias militares norteamericanas y de las logias lautarinas en la América Española
[3] Tampoco puede negarse la participación de numerosos masones en los procesos revolucionarios que dieron lugar a la caída del Antiguo Régimen, valga como ejemplo al respecto que en los Estados Unidos de Norteamérica, en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, de cincuenta y seis (56) firmantes, existe constancia clara de que ocho (8) de ellos eran masones y sobre siete (7) más existen fundadas pruebas de su vinculación con la Orden, lo que representa más de la cuarta parte de los firmantes de tan importante documento. En términos similares podemos referirnos a los firmantes de la Constitución norteamericana de 1787, donde de un total de cuarenta firmantes (40), existe constancia de quince (15) masones, así como de trece (13) más existen fundadas pruebas de su vinculación con la masonería, lo que representa un setenta por ciento (70) del total de constituyentes. Referencias similares pueden hacerse de los mandos del ejército independentista, en el que la mayor parte de los mismos pertenecían a las denominadas logias militares. La posible influencia de la masonería también se percibe en muchos aspectos de carácter simbólico, tal como que la “piedra angular” del edificio del Capitolio, la colocó la Gran Casa masónica de Maryland; así mismo, aunque en un periodo posterior, en la propia moneda norteamericana se perciben claramente símbolos utilizados por la masonería, como la invocación a Dios “ IN GOOD WE TRUST”, o la pirámide en el reverso con el ojo que “todo lo ve”, así como los correspondientes escalones y la existencia de una estrella de David de seis puntas, dispuestas en triángulo, con los correspondientes vértices simbolizando lo material y lo espiritual. Respecto a Francia, debemos indicar que al igual que en el caso norteamericano, las logias masónicas en Francia eran muy numerosas; Poco antes de la revolución existen en toda Francia 629 logias, de ellas 63 en el mismo París, adscritas al Gran Oriente, mientras que las logias del Oriente ascienden a 376. El número de francmasones en ese momento era superior a los 75.000 en Francia. Importantes personajes de la revolución o que participaron en la ideología que dio lugar a la misma eran masones (Montesquieu, ya indicado anteriormente,Saint Just, Desmoulins, Hebert, Danton, Marat, Chenie y otros muchos. El mismo himno de la revolución, “La Marsellesa”, fue compuesto por un masón, Leconte de l’Isle, y fue cantada por primera vez en la Logia de los Caballeros Francos de Estrasburgo.
[4] Consecuencia de de los enfrentamientos entre el Rey y el Parlamento durante el reinado de la Casa de los Estuardos, que ponía fin a la práctica real de de recaudar fondos sin contar con el Parlamento, aplicar detenciones y arrestos sin comunicación de causa, así como al aumento del Consejo Privado del Rey. De esta forma, se hacían prevalecer las viejas leyes y libertades del Reino (Carta Magna y Estatuto “ Tallagio non concedendo” de Eduardo I.
[5] Mediante el “Habeas Corpus Amendment Act ”, del 26 de mayo de 1679, elaborado por el Parlamento, se afianzaba la seguridad jurídica y los derechos individuales, en cuanto que obligaba a que  a todo detenido  le fuese comunicada su causa de privación de libertad en el plazo de tres días, a no ser que la misma se debiera a causa de traición  felonía, así como que el detenido fuese presentado ante el juez en el plazo de tres o veinte días según la distancia de la prisión al Tribunal; igualmente, por el mismo texto se indicaba que ninguna persona puesta en libertad en virtud del “ Habeas Corpus” podía ser detenida de nuevo el mismo delito, salvo por orden del Tribunal ante quien está obligado a comparecer.
[6] Promulgada el 13 de febrero de 1689, consecuencia del largo periodo revolucionario que asoló el país de 1648 a 1689, que concluyó con la pérdida de atribuciones del Rey y el fin de los intentos de Monarquía Absoluta y de restablecimiento del catolicismo,  significó el triunfo del Parlamento y el sometimiento del Rey a las Leyes Fundamentales, estableciendo que el Parlamento debía votar anualmente los presupuestos propuestos por el ejecutivo ; mediante este texto, en la práctica se establecía un nuevo sistema de relaciones, ya que el Rey aunque controlaba el Ejecutivo, necesitaba de la colaboración del Parlamento para su desarrollo financiero; se sentaban igualmente las bases de la inmunidad e inviolabilidad parlamentarias, así como la limpieza para los procesos electorales al Parlamento.
[7] Tiene su base en las costumbres y usos locales de la sociedad  inglesa que los jueces utilizaban  para dirimir los conflictos entre particulares. Históricamente, durante la Edad Media los jueces aplicaban únicamente las costumbres existentes, pero en el devenir del tiempo empezaron a interpretar las mismas, naciendo de esta forma el denominado “ Derecho Judicial”, que tenía su base en las decisiones judiciales, que llegaron a ser uno de los pilares más importantes del Derecho Constitucional Británico.

sábado, 4 de febrero de 2017

el acto sagrado de una iniciación

Nunca se habló tanto y tan erróneamente sobre el acto sagrado de una iniciación como se habla actualmente.

Muchos se intitulan iluminados, usando como tribuna los medios de comunicación tales como: redes de televisión, radio, Internet, etc. dónde sus discursos, pláticas y escritos mas alinean que instruyen.
Algunos dicen que fueron iniciados por los representantes de la Gran Fraternidad Blanca, que saben en dónde tienen sus monasterios, conocen sus secretos y hasta que ya fueron transformados por el simple hecho de haber mirado o haber sido tocado por sus amuletos. (¡Como si estos maestros viviesen aquí o precisasen de amuletos!).
Estos ilustres visionarios conocen de todo se autoproclaman magos iluminados. Sin embargo, lo que presenciamos en la práctica no coincide con sus predicaciones. Las actitudes y la conducta de esos pseudoiniciados maestros están muy lejos de ser consideradas un bien para la humanidad.
Una iniciación, es una acto sagrado que no se compra con el oro, no se negocia en los gabinetes, no se toma por la fuerza bruta. Apenas se consigue por el derecho y por el conocimiento y sobre todo por el merecimiento, pues una iniciación, no se da desde fuera para adentro, es sin embargo una alquimia mental que transforma al ser en su interior integro y no solo en su cáscara.
Una iniciación, abre las puertas de la conciencia en dirección a la propia casa del padre, a la casa de la sabiduría divina.
Sábese, que en la orden iniciática, existen dos círculos: uno es externo, dónde están todos aquellos que gravitan en las márgenes del poder ajeno, y son como hierbas parasitarias, en el otro, se hallan los iluminados, ese es el interno, dónde trabajan los iniciados por entero. Es en el interno, donde están los verdaderos maestros masones, pues además de instruir a aquellos que insisten en la superficialidad, perpetúan la verdadera dirección y objetivo de nuestra sublime institución y prácticamente son verdaderas obras vivas, a sembrar el amor, la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los hombres.
Queridos hermanos, detengámonos aquí y hagamos nuestra iniciación masónica.
No importa, cuanto tiempo haya pasado desde nuestra iniciación. Lo que importa en este momento es :
¿ Hacemos la purificación efectiva a través de los cuatro elementos?
¿ Nuestro espíritu también está puro?
¿ Nuestras manos y nuestra mente están con la altura que ya tanto prometemos?
¿ Somos verdaderos en todas nuestras acciones y palabras ?
¿¿¿ Lo mismo ??? ¿ Somos masones o estamos siendo masones?

jueves, 2 de febrero de 2017

INTERPRETACION DE LA TABLA DE ESMERALDA

INTERPRETACION DE LA TABLA DE ESMERALDA

El texto que a continuacion se presenta es un extracto del tratado titulado “Concordancia Mito-Fisico-Cabalo-Hermetica”, titulo que por si mismo muestra claramente cual es su finalidad inmediata, aunque quizas no la ultima (existe una traduccion bilingüe en Obelisco, 1986). Es imprescindible recomendar la lectura completa del mismo pues segun figura en su introduccion es “rico en preciosas indicaciones y sabias aclaraciones”.
Alguno, al leer lo que en el se dice acerca del aire, quizas crea encontrar una justificacion para su idea (muy difundida actualmente) del Arte como una especie de “Yoga de Occidente”, comparando lo leido con lo que los Hindues llaman Prana (termino este que mereceria comentario aparte). Este error proviene, a nuestro humilde entender, de leer (y acaso estudiar) estos textos sin haber vaciado previamente nuestro corazon de ideas y prejuicios preconcebidos (recordar el proverbio que dice: “La utilidad de una taza es precisamente que esta vacia”, motivo, quizas, para que alguien mucho mas experto que nosotros -lo cual no es muy dificil- escribiese un articulo).
El autor hace mencion a un supuesto “Tratado de la Cabala Hermetica”, del que no tenemos constancia exista pues no lo hemos encontrado en ninguna biblioteca. Debido a su brevedad le sigue un resumen de los cambios a sufrir por la primera materia para alcanzar el grado de disolvente universal.

INTERPRETACION DE LA TABLA DE ESMERALDA

La Tabla de Esmeralda, que es una piedra verde, representa la primera materia de la obra; como el manto verde de mercurio, el Duenech verde de Ripleo, el Leon verde de Paracelso, el Sueño verde de Fabre… es la Venus hermafrodita Nereo, Arquelao, Neptoleno, Sileno, Baco, Hilas, los Carneros, los Toros, los Dragones, las Serpientes, etc…
Lo que esta arriba es como lo que esta abajo: son las alas colocadas en los pies de Mercurio y las que estan sobre su cabeza. El alimento que Vulcano le administro hizo nacer las primeras; Jupiter, por mediacion de Juno que es el aire, le dio las segundas; pero como el fuego Celeste representado por Jupiter y el fuego Central representado por Vulcano dependen de la misma raiz, y Vulcano antes de ser precipitado a la tierra estaba en los cielos, se debe concluir de ello que el fuego central procede del fuego vital celeste por la circulacion eterna que Dios ha impuesto a este ultimo y, por consiguiente, que lo que esta arriba es como lo que esta abajo.
Para preparar los milagros de una sola cosa: es decir que el fuego central y el fuego celeste han colaborado por igual en la formacion del mercurio hermetico. Este mercurio es esta cosa unica con la que se pueden operar milagros y es muy apropiado, en efecto, para producirlos en todos los generos.
Y como todas las cosas han venido de uno por la mediacion de uno: Todas las cosas, sin duda, vienen de uno; es decir que todas las cosas vienen del primer caso por mediacion del espiritu universal que se paseaba sobre las Aguas y por la voluntad de Dios de quien la naturaleza o espiritu universal es el instrumento inmediato quien, al encontrarse colocado entre Dios y el caso, les ha servido de medio y de mediador, como dice Hermes; es por su mediacion, en efecto, que se ha operado el desarrollo del caos.
De este modo todas las cosas han nacido de esta cosa unica por adaptacion: Esta cosa unica es el mercurio hermetico que, siendo una porciuncula del alma actuante del Universo y la Naturaleza misma, actua por igual sobre los tres reinos naturales porque se adapta y se especifica a cada uno de ellos en particular, segun lo determinen las semillas de uno o el fermento de los otros; es lo que ha hecho decir a los Filosofos que en su mercurio estaba encerrada la virtud vivifica de los animales, la virtud vegetativa de las plantas y la virtud fermentativa de los minerales; y aunque estas tres virtudes no fueran mas que una, se adaptaba por igual a los tres reinos.
El Sol es su padre y la Luna su madre: No es el astro del dia ni el de la noche lo que hay que entender. Son el Sol y la Luna hermeticos de los que Hermes ha querido hablar; el fuego vital es el Sol de los Sabios; el humedo radical con el que se envuelve ese fuego es la Luna hermetica. La union de estas dos substancias forma el mercurio hermetico, hijo de uno y otro; los sacerdotes egipcios han expresa do lo mismo por Isis y Osiris, de los que Horus o el mercurio filosofico era el hijo.
El viento lo ha llevado en su vientre: El viento no es mas que el aire agitado. El viento, pues, ha llevado al mercurio hermetico en su vientre porque el aire es la substancia que lo envuelve y que nos lo transmite.
Y la tierra es su nodriza: Ya hemos visto nacer al mercurio de los Sabios de Maya o de la tierra y hemos dicho que en las entrañas de su madre, el fuego Central o Vulcano le nutria; ese fuego central no es nada mas que la tierra pura y sutil que elementa el globo terrestre y que es la causa de su fecundidad. Es de esta tierra espiritual de la que Hermes quiere hablar.
El padre de todo el Telesma esta aqui y su fuerza y su poder esta completo si se convierte en tierra: Es como si Hermes hubiera dicho: “El mercurio universal es el padre de todas las producciones naturales y esta aqui porque el mercurio de los filosofos, que es su compendio, esta aqui; y su fuerza y su poder seran completos si el artista consigue fijar ese mercurio y reducirlo a naturaleza de tierra es decir a piedra, que es la piedra de los Filosofos cuya fuerza y poder son, en efecto, incomprensibles”.
Separaras la tierra del fuego, lo sutil de lo denso, con suavidad y habilidad: Es decir que hay que separar el mercurio de la naturaleza general de los vinculos de su primera coagulacion o de su placenta, como ya nos hemos permitido decir, y separar de la tierra o de los elementos toscos que la absorben, el fuego central que reside en el; pero como las substancias aparentes de la materia caotica de los Sabios son la tierra y el agua, Hermes quiere tambien que se separe el agua de la tierra y que despues de haberlas purificado a ambas, se las vuelva a unir.
Sube de la tierra al Cielo y de nuevo baja a la tierra y recibe la fuerza de las cosas superiores e inferiores: Esta operacion tiene lugar en el vaso del artista y es el efecto de la circulacion, por medio de la cual las propiedades de la substancia volatil se comunican, se mezclan y se confunden con la de la substancia fija que esta en el fondo del vaso, como las propiedades de la parte fija se mezclan con las propiedades de la volatil; en la circunstancia de la que habla Hermes, son la tierra y el agua purificadas, representadas en el articulo precedente que para reunirse deben experimentar esta circulacion.
Obtendras por medio de esto la gloria de todo el mundo y por esto la obscuridad desaparecera de ti: Cuando se posee la piedra de los Filosofos se posee la llave de la naturaleza entera, por medio de la cual nada en la Naturaleza puede ser escondido ni impenetrado. Un hombre asi esta tanto mas por encima de sus semejantes cuanto que, independientemente de que la Naturaleza se vanaglorie de haberlo formado, nada en este mundo puede poner limites a la amplitud de su genio, a su inteligencia y a su penetracion.
En esto esta la fuerte fuerza de toda la fuerza; pues vencera toda cosa sutil y penetrara toda cosa solida: La piedra de los Filosofos produce, verdaderamente los efectos anunciados por He rmes; fija y transmuta en oro. La plata viva que es la cosa sutil y transmuta los metales imperfectos en oro, penetrando entonces la cosa solida.
Asi fue creado el mundo: Hermes ha querido decir con ello, como ya he observado, que la creacion de la piedra de los Sabios parece ser una copia calcada de la creacion del universo.
De esto se haran y saldran admirables adaptaciones: Es decir que la tierra de los Sabios no esta limitada en su poder a la Naturaleza sublunar solamente, sino que puede ser adaptada de un modo util y empleada para producir efectos sobrenaturales y para familiarizarse con la ciencia de la naturaleza celeste a la que conduce la Piedra de los Filosofos a los que la tienen, como veremos despues en el tratado de la Cabala Hermetica.
De las que el medio esta aqui: El medio de alcanzar y conseguir por adaptacion efectos mas elevados que los que presenta la Naturaleza que impresiona nuestros sentidos, es la piedra de los Filosofos cuya materia y procedimientos estan contenidos de un modo tan difuso como abstracto en la Tabla de esmeralda.
Y en esta ocasion, me llaman Hermes Trismegisto, al tener las tres partes de la filosofia de todo el mundo: Este pasaje parece autorizar el sentimiento de ciertos Filosofos que han pretendido que el sobrenombre de Trismegisto no se habia dado a Hermes mas que porque habia encontrado la piedra filosofal cuyas virtudes se extienden sobre los tres reinos naturales.
Completo es lo que he dicho sobre la operacion del Sol: Hermes entiende por la operacion del Sol la obra hermetica llevada hasta la piedra de los Filosofos que los Sabios han llamado Sol hermetico que representa, en efecto, el ultimo signo y el mas completo del exito de la operacion.

RESUMEN DE LOS CAMBIOS PROGRESIVOS POR LOS QUE TIENE QUE PASAR LA PRIMERA MATERIA DE LA OBRA HERMETICA PARAALCANZAR EL GRADO DE DISOLVENTE UNIVERSAL


MATERIA

La primera materia de la obra hermetica es la saturnia vegetal, el Hyle o el caos filosofico. Este caos esta representado por Sileno, Nereo, Hilas, Arquelao, Neptolemo, Venus hermafrodita, el pez Skimos, el Leon de Nemea, la Tabla de Esmeralda, el Duenech verde, el Leon verde, etc…
Los jeroglificos de la primera materia son el carnero, el toro, el caduceo de Mercurio, etc…

PRIMER CAMBIO

La materia se convierte en Agua mercurial. Es el Mar Rojo de Moises. El mar por el que volvieron a Egipto, Osiris y Baco despues de su expedicion. Es el vino tinto de Raimundo Lulio, de Ripleo, la sangre de los inocentes de Flamel, el mar de sangre del Sueño verde de Fabre, la sangre de Pitagoras, la del Leon de Nemea. El vino del que rebosa Sileno. Es Baco, Oeneo, Neptuno casado con la ninfa Fenice, etc…

SEGUNDO CAMBIO

Esta tercera materia es el producto de la anterior; es a la que los Sabios llaman su materia prima, es la goma roja de Maria la Profetisa, las heces del vino de Raimundo Lulio, el tartaro de Ripleo, la Tierra Prometida de Moises, el Adrop de los filosofos. Es su primer Laton, Dejanira, Proteo, etc…

TERCER CAMBIO

La materia se convierte en el vino agrio de las montañas de los filosofos. Es la sangre del Pelicano, las palomas de Diana, el espiritu ardiente de Raimundo Lulio, etc…

CUARTO CAMBIO

Esta materia es el producto de la sangre del Pelicano, es el iman de los Filosofos, su magnesia, la liga del Aguila de Filaleteo, Juno, Venus, Danae, El higado de Prometeo, etc…

QUINTO CAMBIO

Esta substancia es la ampolla sagrada de Abraham, la de Cristobal, Obispo de Paris, Jupiter, Marte, el oro Astral, la sal Astral, etc… Sus jeroglificos son el aguila, el buitre y el milano.

SEXTO CAMBIO

Esta materia esta formada por el iman de los Filosofos y la ampolla sagrada reunidos. Es el abono compuesto de los Sabios, el Mercurio con sus cuatro alas. El azoe de los Filosofos, el Thesaurus desiderabilis de Cristobal, Obispo de Paris.

SEPTIMO CAMBIO

Esta materia es el fin de la primera parte de la obra hermetica y la de los Trabajos de Hercules. Es el disolvente universal de los Filosofos, la Sal de Sapiencia licuada, el mercurio de vida al que Hercules consagro su clava, la medicina universal al primer grado. Es Apolo dispuesto a casarse con la Ninfa Coronis de la que Esculapio, dios de la medicina debe ser el fruto.

lunes, 30 de enero de 2017

El Grado de Aprendiz

El grado de aprendiz es el primero en la escala de la masonería azul y simbólicamente corresponde a la infancia o primera juventud del hombre, así como el grado de compañero se asocia con la madurez y el de maestro con la senectud.
Esta es la etapa en la cual todo me es nuevo, encuentro un mundo nuevo e inmenso por conquistar. El infante, como el aprendiz masón debemos empezar a utilizar los recursos que la naturaleza o que el medio pone a nuestra disposición con el objeto natural de madurar y evolucionar constante y sanamente. En este periodo del camino aparecieron mis primeros desafíos, aprendiendo día a día una infinidad de cosas nuevas que fueron cimentando mi crecimiento y esculpiendo a un infante que hasta el momento era vulnerable al medio y gracias a la parte intelectual y a la facultad de discernir escogí el camino que hasta el momento he seguido.
Dentro de este periodo de asimilación permanente de conocimiento, yo como aprendiz masón estoy conociendo el empleo de los símbolos que derivados de una vieja tradición académica dentro de la orden, me permiten conducirme hacia una formación intelectual, material y espiritual, hacia una permanente evolución en el universo del conocimiento. Ya que me queda muy claro que la sabiduría sin conocimiento es ineficaz y conocimiento sin sabiduría es perjudicial para uno mismo y para los demás.
Una reflexión sobre el significado simbólico de la Piedra Bruta, sugiere una estrecha relación con un sistema moral que la Masonería nos enseña en torno a la perfección del hombre, en la búsqueda del desarrollo espiritual y hacia las conductas sociales basadas en valores, el respeto, la fraternidad, la humildad, la tolerancia y los derechos del individuo.
Como aprendiz masón busco y escojo simbólicamente las piedras que deben ser preparadas para la construcción del templo (mi Yo) y debo empezar a moldearlas y darles forma a golpe de cincel. Ello deberá ser continuo y pausado, con inteligencia y disciplina, con paciencia y dedicación, con una precisa fuerza que, golpe a golpe de cincel, moldee gradualmente las partículas de la piedra hasta desbastarla. Sin duda alguna el motivo central de la existencia humana es recuperar la perfección que la mente Universal nos dio al nacer; esculpiendo mi Yo interno lograré el fortalecimiento de mi espíritu, aprendiendo así a disciplinar de manera constructiva todas mis facultades teniendo como fin alcanzar el conocimiento de uno mismo y de las circunstancias que me rodean. El logro de la perfección, simbolizada en el pulimento de la piedra, consiste en desprenderme de mis errores, prejuicios, odios, vicios y placeres existentes en la vida interna. Asimismo el elemental compromiso como aprendiz masón es mejorar cada día, en todos los aspectos de su existencia, modelando el carácter y el desarrollo de la personalidad, de acuerdo a valores, como el constante progreso, la pasión por la sabiduría, el conocimiento y el rechazo de la ignorancia; la búsqueda de lo bello como alternativa, así como el amor a sí mismo y a los semejantes.
Sin embargo, para acceder a un conocimiento espiritual o superior, deberé asimilar y experimentar en mi conciencia, el sentido de la enseñanza simbólica del pulimento de la piedra bruta, sólo de esta forma llegaré a aflorar en mi conciencia de aprendiz masón, los valores de fraternidad, de caridad y de tolerancia, los cuales me harán más digno de ser un verdadero masón.
Hoy por hoy me encuentro en una lucha constante de enderezar todos mis malos hábitos que fui retorciendo a lo largo de mi vida profana, ayudándome de la práctica de yoga, la meditación, el estudio profesional y el estudio filosófico que me brinda mi querida madre logia, a través de algunos textos y de ustedes queridos hermanos.
Es así cómo el trabajo masónico consiste simbólicamente en perfeccionar mi existencia humana, a través de un permanente y sucesivo proceso de transformación. La “piedra bruta” constituye el símbolo del Aprendiz, la “piedra cúbica” simboliza al Compañero y la “piedra cúbica en punta” al Maestro, las cuales en su conjunto, simbolizan el motivo central de la superación permanente y constante en la búsqueda del pensamiento independiente y de la perfección.

miércoles, 5 de octubre de 2016

CONSIDERACIONES

CONSIDERACIONES
La Francmasonería no es una sociedad simple, sino una agrupación de sociedades que aceptan como base fundamental un conjunto de antiguas leyes, escritas o no escritas, que denominan “Antiguos Límites”, “Antiguos Cargos”, “Marcas”, o “Landmarks”.

Este cuerpo de ordenamientos se deriva directamente de los que regían el funcionamiento de las asociaciones de masones operativos en la Edad Media y es el resultado de una larguísima experiencia.

Los Antiguos Límites han logrado que la Francmasonería sea siempre una e indivisible, a pesar de la variedad de cuerpos que la constituyen, y que no se modifique ni prostituya su carácter esencial a través de los tiempos. Por encima de cualquier constitución o reglamento están siempre los Antiguos Límites; estos definen las normas básicas de funcionamiento de la institución, los requisitos,derechos y obligaciones de los miembros y funcionarios y la postura filosófica, social y política de la Masonería Universal. A pesar de su importancia, no son dogmáticos sino convencionales y admiten que exista una variedad casi infinita en la manera y orden con que pueden impartirse las enseñanzas, en el estilo de la decoración de los “Templos”, en las liturgias y en muchos otros aspectos. A ellos se debe la diversidad de los RITOS MASONICOS que son aceptados como “Regulares”.

Se llama Rito, en Masonería, al conjunto de reglas o preceptos de conformidad con los cuáles se practican las ceremonias y se comunican las instrucciones de los grados.

Pasan de cien los ritos que han sido fundados, en diversos tiempos, dentro de la Masonería, y que se han considerado como “RECONOCIDOS”. Muchos de ellos tuvieron una vida efímera pero otros han subsistido hasta nuestros tiempos. El pertenecer a un rito determinado, sin embargo, no es obstáculo para que los Masones se traten entre si como miembros de una misma gran familia y se visiten mutuamente.

De todos los ritos, son considerados como los principales el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito Inglés de York o Rito del Real Arco. Sin embargo, en algunos países han existido ritos nacionales que han demostrado gran actividad, como el Rito Moderno Francés, del que surgió la Revolución Francesa; el Rito del Celeste Imperio, que se practica en Turquía; el Rito Sueco, el Tien-Foe-Whe, de la China; elBenemérito Rito Nacional Mexicano, de gloriosa memoria en nuestro país, y muchos más.

Los masones se congregan en pequeños grupos formados con algunas decenas de miembros, que denominan “Logias” y se reúnen una vez por semana en un local adecuado que recibe el nombre de “Taller”, dando a entender con ello que se congregan para trabajar.

El valor e importancia de los trabajos que se desarrollan en las logias no depende del estilo o fastuosidad de su decoración. Muchas de ellas procuran limitar al mínimo estos adornos para que no se distraiga la atención y se desvíe del trabajo principal, que es de orden intelectual. Se puede trabajar masónicamente a campo raso y bajo la bóveda celeste, o en una choza de paja, sin que nadie pueda alegar que se demeritan en algo las bellas ceremonias en que se van revelando las enseñanzas y secretos de la Masonería.

En cada población de regular importancia existe, por lo menos, una logia masónica que imparte los tres grados fundamentales del Simbolismo, o Masonería Azul: Aprendiz, Compañero y Maestro.

Cada una de estas logias está incorporada a una Gran Logia, cuyos límites de jurisdicción corresponden generalmente a los del Estado en que se encuentra. Los funcionarios de estas Grandes Logias son electos democráticamente entre los maestros de todas las logias simbólicas de la jurisdicción y toca a ellos gobernar en los asuntos que incumben a la agrupación. Finalmente, existe dentro de cada país un organismo o Confederación de Grandes Logias y, en el plano internacional, otros organismos que preparan y realizan congresos regionales y mundiales para el estudio y resolución de los problemas generales de la Orden; Estos súper organismos que preparan y realizan congresos regionales y mundiales para el estudio y resolución de los problemas generales de la Orden; solamente pueden formular recomendaciones a las Grandes Logias.

Es la Masonería Azul, o sea las Logias Simbólicas, la que constituye el grueso del pueblo masónico, y aunque existen otros cuerpos superiores que imparten los grados Capitulares, Filosóficos y Administrativos, hasta el último grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que es el 33º, existe una independencia completa entre la Masonería Azul y estos otros niveles de la Masonería, por lo cuál los grados que otorgan no tienen preponderancia alguna en las Logias Simbólicas, en donde no se reconoce otra categoría superior a la del Grado de Maestro.

Igual independencia existe con relación a otros organismos o instituciones “colaterales”, como son de diversas órdenes de Caballería(Templarios, Cruz de Constantino, Shriners, etc.) Ordenes juveniles (Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad, A.J.E.F. de Molay, Etc.) y Femeninas (Arco Iris, Estrella de Oriente), y otras como los Odd Fellows, Caballeros de la Luz, La Orden Rosacruz, etc, todas ellas también representadas en Cuba. Estos organismos no son parte de la Orden Masónica, aunque algunos de ellos fijen como requisito para ser admitido la posesión de ciertos grados masónicos; Pero le son complementarios en aspectos sociales, benéficos, educativos y de acción externa.

Las logias simbólicas se rigen a sí mismas en todos los asuntos internos, empleando para sus deliberaciones el orden parlamentario y tomando sus acuerdos en votaciones democráticas. Eligen periódicamente a sus funcionarios y otorgan a los nuevos miembros los diversos grados, a medida que los van mereciendo. Establecen sus reglamentos internos y le imprimen a los trabajos y estudios el curso que consideran más conveniente, procurando no salirse de los principios generales de la orden.

En resumen, es la Logia Simbólica la unidad orgánica de la Institución Masónica. Estas Logias se encuentran congregadas en Grandes Logias y pertenecen a algún Rito reconocido, subsistiendo por encima de estas divisiones de carácter administrativo la absoluta unidad de todos los masones del mundo entero, que se reconocen fraternalmente, se ayudan y trabajan de común acuerdo hacia las metas de progreso y bienestar de la humanidad, que constituyen el deber cotidiano que todo masón se ha impuesto voluntariamente.